Según Sosa, Asunción se consolida como el principal motor del real estate paraguayo. “La concentración de empleo, servicios, consumo y actividad corporativa genera una demanda inmobiliaria constante, con altos niveles de liquidez y rotación”, indicó. A esto se suma la inversión permanente en infraestructura vial, movilidad urbana y servicios, que amplía las zonas atractivas para vivir e invertir dentro de la ciudad y su entorno metropolitano.
En el este del país, Ciudad del Este destaca por su perfil comercial y logístico, ligado a su condición de ciudad de frontera. Sosa explicó que “el comercio, el turismo y la actividad de servicios impulsan la demanda de locales comerciales, oficinas, hoteles y viviendas asociadas a estas actividades”, consolidando un mercado dinámico con alta rotación.
Por su parte, Encarnación mantiene un crecimiento sostenido, apoyado en el desarrollo turístico, el ordenamiento urbano y la mejora de la calidad de vida. Según la especialista, “la consolidación del frente costero y la inversión en infraestructura urbana revalorizaron el suelo y potenciaron la demanda de proyectos residenciales, segundas viviendas y alquiler temporario”.
Detrás de este crecimiento, explicó Sosa, confluyen varios factores: una fuerte inversión pública en infraestructura vial y urbana, la concentración de actividades económicas, el avance del comercio, la logística y el turismo, y un contexto de estabilidad macroeconómica que brinda previsibilidad al inversor. “Además, el mercado inmobiliario se profesionaliza con desarrollos de mayor escala, mejor planificación y estándares más elevados”, agregó.
En cuanto a la infraestructura priorizada, la broker destacó que se invierte en obras que habilitan y potencian el desarrollo inmobiliario: mejoras viales y de movilidad urbana, ampliación de servicios básicos, infraestructura logística y comercial en zonas estratégicas, desarrollo urbano y turístico, y mejoras en la conectividad aeroportuaria. “Todo esto impacta directamente en la demanda corporativa, hotelera y de alquiler ejecutivo”, señaló.
Otro factor clave es la inversión extranjera. Sosa afirmó que “las inversiones extranjeras cumplen un rol central no solo por el volumen de capital que aportan, sino también por la incorporación de estándares internacionales y la profesionalización del sector”. El mayor flujo se concentra en Asunción y el Gran Asunción, seguidos por Ciudad del Este y, en crecimiento, Encarnación, especialmente en proyectos orientados a renta y valorización a mediano plazo.
La especialista también destacó que la demanda inmobiliaria se volvió más segmentada y sofisticada. “El inversor prioriza la ubicación, la conectividad, la calidad de los servicios y el potencial de valorización, por encima del precio de entrada”, explicó. Esta tendencia se refleja en el crecimiento de desarrollos en altura, proyectos con amenities y la expansión de la renta temporaria o ejecutiva.
Finalmente, Sosa señaló que ciudades emergentes comienzan a ganar protagonismo. “Dentro del área metropolitana de Asunción, Luque, San Lorenzo y Lambaré se destacan por mejoras viales, expansión urbana, cercanía a polos estratégicos y valores aún competitivos. Además, surgen oportunidades en zonas vinculadas a nuevos corredores logísticos, donde la infraestructura se encuentra en desarrollo y el mercado inmobiliario todavía es incipiente”, indicó.
En conclusión, el crecimiento del real estate en Paraguay está directamente vinculado a infraestructura concreta y en ejecución. Como resumió Sosa: “Las ciudades que hoy concentran inversión en conectividad, servicios y ordenamiento urbano son las que marcan el rumbo del mercado inmobiliario y concentran las mejores oportunidades de inversión”.
Tamara Sosa, broker owner de Century 21 Alliance