Uno de los debates centrales del evento girará en torno al potencial de la IA para mejorar los análisis de crédito y ampliar la bancarización. La tecnología permite procesar mayores volúmenes de información con más precisión y velocidad, lo que facilita una gestión del riesgo más eficiente y amplía el acceso al financiamiento para las pymes y otros segmentos históricamente excluidos.
Sin embargo, la implementación de la IA exige una transformación que va más allá de la mera incorporación tecnológica. Adaptar los procesos, fortalecer la gobernanza de datos, reforzar la ciberseguridad y adecuarse a nuevos marcos regulatorios son pasos obligados. Este proceso de adaptación, según la propia Asoban, requiere, además, una sólida capacitación del talento humano, uno de los grandes retos que enfrenta el sistema financiero y que será abordado en la Convención mediante conferencias especializadas.
Aunque la reducción de costos es un beneficio importante, no constituye el objetivo principal de la IA, indicó la presidenta ejecutiva de Asoban, Liz Cramer. “Su verdadero valor reside en la transformación integral de la operatoria bancaria: rediseñar procesos, mejorar la productividad, desarrollar nuevos modelos de negocio y ofrecer mejores experiencias a los clientes”, aclaró.
Cramer destacó que la Convención es “la mayor cita del sistema financiero en cuanto a las tendencias que están marcando al sector” y subrayó que la inteligencia artificial “ya no es un tema aislado”.
“Hoy la IA atraviesa prácticamente todas las áreas del sistema financiero. Si hace algunos años hablábamos principalmente de digitalización o sistemas de pago, ahora estamos frente a un nuevo paradigma mucho más acelerado, impulsado por la inteligencia artificial generativa y agéntica”, aseveró.
En ese sentido, la presidenta destacó que la evolución de la IA generativa y agéntica ya influye directamente en la ciberseguridad, la atención al cliente y el scoring de los usuarios. Cramer subrayó, además, que la velocidad de las transformaciones exige que las entidades financieras adopten un diseño tecnológico más flexible, porque el corazón tecnológico de los bancos “ya no se diseña en grandes bloques, sino de una manera más amigable”.
“Son como piezas de Lego, porque va cambiando bastante rápido y ya no hay tiempo para que sea una estructura demasiado grande y aparatosa en sus cambios”, complementó la ejecutiva.
Otro de los ejes que marcarán la Convención es la ciberseguridad, que dejó de ser un área específica para convertirse en una parte central del negocio bancario y que hoy influye en el diseño de productos, la arquitectura de los procesos internos y la relación con los usuarios.
“Esta convención es la mayor cita de actualización del sector financiero del país. Estamos convencidos de que la segunda edición consolidará el éxito anterior, porque cuenta con una agenda de altísimo nivel, a cargo de disertantes de gran prestigio y con el apoyo de grandes marcas nacionales e internacionales”, destacó Cramer.
Finalmente, recalcó que el nivel de los expositores marcará la senda por la que el sector financiero debe avanzar para no verse rebasado ni sorprendido por los avances de la inteligencia artificial.