¿Cuál es el foco que tendrá el Día B y qué esperan generar con este encuentro?
El Día B será el 21 de octubre, de 8:00 a 17:00, y el foco está puesto en el “negocio de hacer las cosas bien”. Vamos a hablar de competitividad, porque hoy la sustentabilidad ya no es algo decorativo o adicional a mi negocio, sino que está en el centro del negocio. Hace al futuro de la empresa y a la competitividad, tanto en el mercado interno como en el externo.
La agenda tiene que ver con contar muchos casos emblemáticos e inspiradores de empresas de distintas industrias que decidieron tomar este camino, que hoy tienen grandes negocios, a las que les está yendo muy bien y a las que les importa lo que ocurre con las personas y el planeta.
También vamos a hablar con empresas familiares, porque eso tiene mucho que ver con entender el legado y el futuro del empresariado. Además, abordaremos qué está pasando con el comercio internacional, cuáles son las nuevas normativas y qué ocurre con las inversiones de impacto. Después tendremos talleres y networking.
¿Cómo viene creciendo el movimiento B a nivel global y regional?
Es un movimiento que viene creciendo muchísimo. Hoy ya hay más de 11.200 empresas en el mundo y es un sello reconocido por sus altos estándares a nivel global.
Para mí es muy importante el rol de Latinoamérica porque, en lugares como Europa, donde se enfrentan a problemáticas y límites ambientales como la escasez hídrica, es más fácil entender, a partir de la escasez y las normativas, el rol de la empresa.
En Latinoamérica no tenemos eso, con lo cual el movimiento se apuntala en la convicción, la visión de futuro y la resiliencia.
¿Cómo observa el crecimiento de este modelo en Argentina, Uruguay y Paraguay?
Hace unos 12 años hablábamos casi de una utopía y las empresas que se iban sumando eran empresas con mucha convicción, empresas que nacían para generar soluciones.
A medida que el movimiento va creciendo, va tomando cuerpo en nuevas generaciones y en nuevos líderes que ven el futuro de las empresas y la resiliencia de una Latinoamérica que necesita reconvertirse y mirar hacia el futuro.
En Argentina, el movimiento creció muchísimo. El último año fue el país que más creció en toda Latinoamérica en términos absolutos. Uruguay también duplicó su cantidad de empresas.
Paraguay viene creciendo orgánicamente, pero tiene un distintivo maravilloso: dadas las dimensiones que tiene y el tamaño de su comunidad empresaria en general, es el país que más empresas tiene en términos porcentuales.
¿Qué oportunidades tiene Paraguay en este proceso?
Hay mucho para trabajar acá. Creo que hay una buena mirada de los empresarios, hay muchos empresarios convencidos, pero también muchos que están viendo qué es lo que marca el mercado desde la competitividad de sus propias empresas para alinearse con eso.
¿Cómo pueden las nuevas exigencias internacionales acelerar este proceso?
Más que una cuestión de imagen, creo que tiene que ver con la historia de cómo construimos nuestros mercados en Latinoamérica. Muchas veces fue sin cuidar nuestros propios ecosistemas, explotando esos recursos.
Creo que es una oportunidad lo que nos marca la Unión Europea. Tener la alianza con el Mercosur y todo un capítulo de sostenibilidad nos puede apuntalar más rápido para encontrar soluciones.
Si yo quiero ser parte de una cadena de valor que vende a Europa o si quiero exportar a Europa, voy a tener que cuidar los árboles, voy a tener que saber con quién hago negocios y eso nos va a beneficiar a todos.
Muchas veces, cuando tenemos nuevas reglamentaciones, eso apunta más rápidamente a que determinadas cosas pasen. Y creo que el mercado tiene el don de adaptarse muy rápido a las oportunidades.
¿Qué herramientas ofrece Sistema B para acompañar a las empresas?
Sistema B cuenta con herramientas como la Evaluación de Impacto B y sus estándares, que permiten que las empresas puedan saber hacia dónde ir, porque muchas veces nos hablan de temas para los que todavía no estamos preparados.
Ese es, en parte, el rol de Sistema B: acompañar a las empresas en la transición hacia un futuro posible.
¿Qué esperan del Día B?
El Día B es el encuentro nacional más importante y ahora, como es parte de la subregión, nos sentimos todos identificados con este día. No solamente está invitada la comunidad de Paraguay, sino también las de Argentina y Uruguay.
Esperamos que sea un lugar, un evento que nos llame a la conciencia, que nos inspire para realmente hacer las cosas de manera diferente.