Nescafé Dolce Gusto vuelve a sorprender con una máquina de diseño y tecnología única

Nescafé Dolce Gusto presentó su nueva máquina Drop, una combinación de tecnología, diseño y elegancia que promete deleitar a los amantes del café haciendo gala de su nueva tecnología touch screen y 15 bares de presión que permiten disfrutar desde un seleccionado y espumoso espresso hasta un cremoso cappuccino.
Valeria Abreu, Brand Manager de la marca, dijo que la nueva máquina Drop está destinada a convertirse en un icono del buen gusto.
“Las maquinas estan a la venta desde el pasado 29 de noviembre y pueden encontrarse en las tiendas exclusivas de Nescafé Dolce Gusto, en el Shopping del Sol y Mariscal López Shopping.”, agregó.
Nescafé Dolce Gusto se ha posicionado como una marca que todos los años logra sorprender con los diseños innovadores de sus máquinas  y los sabores exclusivos de sus cápsulas, como el delicioso espresso caramel que se pudo disfrutar como edición limitada este año.

Gustavo Giménez: “Para el segundo semestre trabajamos en el lanzamiento de una TC mipyme para acompañar los procesos de formalización”

(Por MV) Las micro, pequeñas y medianas empresas son uno de los pilares más importantes de nuestra economía. Unas 420.109 mipymes operaron en el país durante 2024. Pero su relevancia no solo se mide por la cantidad de unidades económicas activas, sino también por su rol en la generación de empleo y en el movimiento diario del comercio, los servicios y la industria. No obstante, el sector sigue arrastrando uno de sus mayores desafíos históricos: avanzar hacia una formalización más simple, accesible y sostenible.

Empezaron con G. 150.000 y 100 medialunas; hoy son parada obligatoria en el centro de Asunción

(Por NL) A los 19 años, Milagros Ríos se encontró con una realidad que viven muchos jóvenes que son las puertas del mercado laboral cerradas una tras otra por no tener experiencia trabajando formalmente, pero lo que parecía ser un obstáculo terminó siendo el punto de partida de una historia de emprendimiento. Junto a su pareja, Ever Alfonso, apostó los últimos G. 150.000 que tenían para preparar 100 medialunas y venderlas en una feria por el Día de los Enamorados.