La yerba mate paraguaya busca ganar más espacio en el mercado internacional y uno de los proyectos que apunta en esa dirección nace desde el noreste de Itapúa, donde pequeños productores organizados bajo la Asociación Oñoirũ impulsan una propuesta basada en producción orgánica, valor agregado y expansión comercial. La organización, integrada por más de 150 productores de nueve comités distribuidos en seis distritos de Itapúa y Caazapá, prepara ahora un nuevo salto: el lanzamiento de su marca en Europa.
Pedro Vega, gerente general de la Asociación Oñoirũ, explicó que la asociación trabaja desde hace ocho años con un modelo de negocio que combina impacto social, económico y ambiental. La organización produce yerba mate 100% ecológica en diferentes presentaciones y ya cuenta con presencia en el mercado nacional, además de pequeñas exportaciones a destinos como Estados Unidos, la Unión Europea, Líbano y Argentina.
“Tenemos un desafío gigante con un aliado comercial de Europa. Vamos a estar lanzando este año, en junio, en Varsovia, Polonia, diferentes presentaciones a base de yerba mate con la marca Oñoirũ Europa”, señaló Vega. La apuesta contempla una tienda especializada en yerba mate, con capacidad de atender a más de 30 países de la Unión Europea.
El plan no se limita a la venta tradicional del producto. Según el gerente, el objetivo es instalar el consumo de la yerba mate en diferentes facetas, con presentaciones adaptadas al público europeo, entre ellas bebidas frías, tés y otros formatos derivados de la yerba mate. Para ello, Oñoirũ selló una alianza de trabajo a largo plazo con socios europeos que ya constituyeron una empresa en el continente.
Uno de los datos más relevantes del acuerdo es el compromiso de exportación de 61 toneladas anuales desde la localidad de Lira, en el norte de Itapúa, hacia Europa. Para Vega, este volumen representa una oportunidad concreta para fortalecer el ingreso de los productores asociados, generar empleo en Paraguay y también abrir oportunidades laborales para paraguayos residentes en esa región europea.
Actualmente, la asociación comercializa entre 200.000 y 230.000 kilos anuales en el mercado local, mientras avanza en la consolidación de sus exportaciones. Vega sostuvo que cada contenedor enviado al exterior no solo transporta yerba mate, sino también “la historia de nuestra gente, de la producción y de la industrialización”.
La diferenciación orgánica es uno de los pilares de Oñoirũ. El gerente destacó que el producto es desarrollado sin componentes agregados y bajo un esquema que busca cuidar la salud del consumidor y responder a una demanda creciente por alimentos más naturales. Además, remarcó que esta forma de producción está vinculada a la agricultura familiar campesina y a prácticas con menor impacto ambiental.
El fortalecimiento industrial también fue clave para avanzar hacia mercados más exigentes. A través del proyecto PIMA, la asociación recibió un fondo de aproximadamente G. 2.232 millones para mejorar su capacidad productiva. Con esos recursos incorporaron un secadero con intercambiador, orientado a obtener una yerba mate 100% ecológica, sin humo y sin antraquinona, apta para exportación y también para el mercado local.
La inversión incluyó además áreas de producción, depósito de estacionamiento y envasado, con equipamientos pensados para cumplir normas nacionales e internacionales.
“Trabajar en alianza con el Gobierno nos permite sacar un producto con calidad de exportación”, afirmó Vega.
En paralelo, Oñoirũ prepara otro paso importante dentro del país. Desde junio lanzará, junto con XPlast y su cadena Nuestra Casa, una nueva línea de yerba mate bajo la marca Kerana, que saldrá en presentaciones saborizadas a base de menta y limón, además de menta y boldo. La asociación será responsable de producir la materia prima y desarrollar el producto, que llegará a más de 94 locales a nivel nacional.
Para Vega, el crecimiento actual representa también el cumplimiento de un sueño generacional. Recordó que su padre fue uno de los fundadores del proyecto y que el anhelo inicial era producir de manera orgánica, industrializar la materia prima y ver salir contenedores desde la propia industria.
“Hoy ellos están viviendo ese sueño cumplido”, expresó.
Con presencia nacional, acuerdos internacionales y una nueva plataforma comercial en Europa, Oñoirũ busca demostrar que la yerba mate paraguaya puede competir con identidad propia, valor agregado y una historia productiva construida desde pequeñas fincas familiares.