La carne bovina paraguaya vuelve a mirar con fuerza hacia América del Norte. Luego de haber logrado el acceso a mercados como Estados Unidos y Canadá, el país ahora busca completar su presencia en la región con la eventual habilitación de México, una plaza considerada estratégica por su tamaño, demanda de proteínas y potencial para diversificar los destinos de exportación.
En ese marco, técnicos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) de México realizan una auditoría al sistema veterinario paraguayo y a establecimientos frigoríficos locales. La visita, que inició el pasado 18 de mayo y se extiende hasta mañana (martes 26), es vista como un paso clave dentro del proceso de habilitación para el envío de carne bovina deshuesada madurada.
En conversación con InfoNegocios, Gloria Campuzano, jefa de la Unidad de Asuntos Internacionales del Senacsa, explicó que la evaluación todavía seguía en desarrollo y que el recorrido estaba enfocado exclusivamente en frigoríficos.
“Seguimos todavía de recorrido, todavía no terminó”, señaló, al mencionar que los técnicos continuaban con las inspecciones en planta.
La funcionaria indicó que esta etapa llega después de una evaluación sanitaria previa, en la que otro equipo técnico mexicano ya había revisado aspectos vinculados al sistema productivo primario.
“Ya vino otro grupo en donde pasamos la evaluación sanitaria y ahora ya es la evaluación a nivel de establecimientos frigoríficos”, afirmó.
Según Campuzano, la auditoría contempla la visita a 10 plantas frigoríficas. El objetivo es verificar las condiciones de los establecimientos y el funcionamiento del sistema de control oficial aplicado por Paraguay para garantizar inocuidad, trazabilidad y cumplimiento de los requisitos sanitarios exigidos por el mercado mexicano.
Desde el sector privado, la expectativa también es alta. Daniel Burt, gerente de la Cámara Paraguaya de Carnes, señaló a nuestra redacción que se trata de una auditoría “largamente esperada”, que había sido postergada en distintas ocasiones y que finalmente se está realizando con los técnicos mexicanos en territorio paraguayo.
“Estamos contentos porque, con la habilitación de México, que esperemos que se dé a raíz de esta auditoría, completamos los países más importantes de Norteamérica”, sostuvo Burt. El dirigente recordó que ese era uno de los objetivos trazados por la industria luego de las aperturas de Estados Unidos y Canadá.
Para la cadena cárnica, México no es un destino más. Burt remarcó que se trata de un país de gran tamaño, con un mercado interno relevante y una demanda que depende cada vez más de las importaciones para abastecer el consumo local. En ese escenario, Paraguay busca eliminar barreras sanitarias y arancelarias para que la carne nacional pueda competir en igualdad de condiciones con otros proveedores.
“El mercado mexicano es un país muy grande, que cada vez depende más de las importaciones para poder abastecer su mercado interno”, afirmó. Agregó que el objetivo del sector es que la carne paraguaya pueda competir “en igualdad de condiciones con la carne de todos los otros países”, apoyada en la calidad del producto nacional.
Aunque la visita es considerada el último paso técnico, Campuzano aclaró que la habilitación no será automática. Una vez concluida la auditoría, los técnicos mexicanos retornarán a su país y elaborarán un informe oficial. En caso de que existan observaciones, Paraguay deberá responder con información complementaria.
“Este sería el último paso, pero sigue todavía el proceso”, explicó la representante del Senacsa. Agregó que, si México remite observaciones científicas o puntos prioritarios, el servicio sanitario paraguayo tendrá que presentar las respuestas correspondientes para que Senasica vuelva a evaluar la documentación.
La auditoría no se limita a observar la infraestructura de las plantas. También analiza el desempeño del sistema de control del Senacsa, el trabajo de los veterinarios oficiales y los procedimientos que deben aplicarse en cada establecimiento. En otras palabras, México busca comprobar que el sistema paraguayo ofrece garantías equivalentes a las exigidas para su mercado.
Burt coincidió en que este tipo de inspecciones funciona como un examen internacional para todo el sistema cárnico paraguayo. Señaló que los auditores observan no solo la calidad de la carne, sino también el nivel de las industrias, la preparación del personal frigorífico, la profesionalización del Senacsa y la articulación entre el sector público y privado.
“Esta seguidilla de habilitaciones de mercado no tiene precedentes en nuestra historia, y esas cosas no ocurren por accidente”, expresó. Según Burt, los avances responden a años de trabajo en sanidad animal, estándares internacionales de plantas frigoríficas y fortalecimiento del servicio veterinario oficial.
Pese a la cautela propia del proceso, la percepción desde el equipo paraguayo es positiva. Campuzano sostuvo que la evaluación viene avanzando bien y que los técnicos revisan tanto el sistema oficial como los procedimientos aplicados en cada planta.
“Bastante bien, estamos pasando las evaluaciones que vamos recibiendo”, afirmó.
La expectativa también se enmarca en un momento de apertura para otras proteínas paraguayas. En los últimos días, el país celebró avances para la carne aviar y ovina, lo que refuerza la estrategia de ampliar mercados internacionales para distintos segmentos de la producción animal.
Burt señaló que el éxito de la carne bovina también inspira a otros sectores, como el ovino, porcino y aviar, a mirar con mayor fuerza hacia el exterior.
“El acceso a estos mercados internacionales genera valor en toda la cadena”, sostuvo, al destacar que Paraguay, como país productor de granos y balanceados, puede fortalecer un círculo virtuoso para proteínas como el cerdo y el pollo.
Para Paraguay, una eventual habilitación de México tendría impacto en toda la cadena ganadera. No solo ampliaría la lista de destinos disponibles para los frigoríficos, sino que también fortalecería la posición del país como proveedor confiable de carne bovina en mercados de mayor exigencia. Además, abriría una alternativa comercial con capacidad de absorber volumen y mejorar la competencia por la producción nacional.
En un contexto internacional donde los mercados valoran cada vez más la inocuidad, la trazabilidad y la solidez de los servicios veterinarios oficiales, el resultado de esta auditoría será determinante. Si el informe final es favorable, Paraguay podría sumar un nuevo destino estratégico para su carne y completar una presencia clave en el mapa norteamericano.