A días de conmemorarse el Día de los Parques Nacionales, la Dirección de Áreas Silvestres Protegidas del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) destacó los avances y desafíos que enfrenta el país para conservar sus ecosistemas. Actualmente, Paraguay cuenta con aproximadamente 2,4 millones de hectáreas bajo protección, distribuidas entre áreas públicas y privadas dentro del Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas (Sinasip).
Rafael Sosa Brizuela, director de Áreas Silvestres Protegidas del Mades, explicó a InfoNegocios que el trabajo actual está enfocado en fortalecer la gestión de estos territorios mediante infraestructura, capacitación y herramientas tecnológicas que permitan mejorar el control y monitoreo de zonas de gran extensión.
“Tenemos una superficie muy importante bajo conservación y uno de los grandes desafíos históricos es la cantidad de personal disponible para custodiar estas áreas”, señaló. En ese sentido, indicó que, ante la dificultad de incrementar rápidamente el número de guardaparques, la estrategia apunta a dotarlos de mejores recursos tecnológicos.
Entre las herramientas incorporadas se encuentran los drones y sistemas modernos de vigilancia. Además, guardaparques paraguayos están siendo capacitados en el exterior para convertirse en instructores y replicar esos conocimientos dentro del país. “Estamos trabajando con un sistema de formadores de formadores, donde quienes reciben capacitación pueden preparar posteriormente a sus compañeros”, explicó.
Uno de los proyectos considerados clave para profesionalizar esta actividad es la creación del primer instituto de formación de guardaparques del país. Según Sosa Brizuela, la sede ya cuenta con infraestructura disponible y la malla curricular fue aprobada por el Ministerio de Educación, por lo que se espera iniciar el primer año lectivo próximamente.
La formación tendrá una duración de cuatro años y busca convertir al guardaparque en una profesión con mayor reconocimiento y oportunidades laborales. “Antes era una formación más empírica. Hoy estamos generando una carrera que permita preparar técnicos especializados en conservación”, comentó.
El director también destacó el vínculo entre conservación y desarrollo económico. En ese contexto, mencionó que las áreas protegidas representan importantes reservorios de carbono y cumplen un papel estratégico frente al crecimiento de las actividades productivas.
“No se puede hablar de sostenibilidad sin trabajar con el sector privado. La producción debe avanzar, pero dentro de un marco sostenible”, afirmó. En ese sentido, explicó que existen iniciativas como los Paisajes de Producción Protegida (PPP), donde productores agropecuarios trabajan bajo prácticas compatibles con la conservación de la biodiversidad.
Uno de los ejemplos es el trabajo realizado para la protección del yaguareté, donde se busca que la actividad ganadera pueda convivir con la presencia de fauna silvestre. “Durante mucho tiempo se veía al productor como un problema, pero hay muchos productores que están haciendo un trabajo sostenible y obteniendo beneficios económicos”, sostuvo.
Asimismo, resaltó el potencial del turismo de naturaleza como una alternativa para generar ingresos y fortalecer la conservación. La observación de aves, el turismo científico y las investigaciones sobre especies nativas son actividades que atraen cada vez más visitantes internacionales.
“Hay extranjeros que llegan al país para ver especies en su ambiente natural. No es lo mismo observar un animal en un zoológico que verlo dentro de su ecosistema”, señaló. Mencionó como zonas con gran potencial a áreas como San Luis y Paso Bravo, en Concepción.
Sin embargo, reconoció que persisten amenazas importantes para estos territorios, entre ellas actividades ilegales vinculadas al cultivo de drogas y al narcotráfico, debido a la extensión y aislamiento de algunas reservas. Para enfrentar esta situación, el Mades trabaja de manera coordinada con instituciones de seguridad.
Finalmente, Sosa Brizuela destacó que el sistema de áreas protegidas se encuentra en una etapa de fortalecimiento.
“Estamos en un proceso de consolidación, buscando que los parques no solo dependan de recursos públicos, sino que puedan generar mecanismos propios de sostenibilidad financiera”, concluyó.