Aunque históricamente el país se apoyó en razas adaptadas al trópico como base de su desarrollo ganadero, el avance de programas de cruzamiento estratégico abrió la puerta a nuevas combinaciones genéticas orientadas a maximizar el desempeño productivo. En ese proceso, el Charolais aparece como un aliado interesante para mejorar los resultados tanto en sistemas de terminación a pasto como en feedlot.
Sofía Balansa, propietaria de la Cabaña Sofía Belén, explicó para InfoNegocios que el interés por el Charolais se vincula principalmente al aporte que genera en esquemas de cruzamiento. “La genética charolesa, sumada al efecto de heterosis en cruzamientos con otras razas, permite a los productores alcanzar niveles de eficiencia y rentabilidad muy altos”, señaló en diálogo con nuestro medio.
La heterosis —también conocida como vigor híbrido— es uno de los principales motores detrás de esta tendencia. Al incorporar genética Charolais sobre rodeos comerciales, los productores logran animales con mayor desarrollo muscular, mejor conversión alimenticia y una terminación más rápida, factores que impactan directamente en la rentabilidad del sistema.
Según Balansa, la estrategia actual de la raza en Paraguay apunta justamente a su incorporación en programas de cruzamiento. “Su utilización permite transmitir genética superior para una excelente terminación de animales, mejorando parámetros como la ganancia de peso, la eficiencia de conversión y la calidad de canal”, explicó.
El interés por esta genética también comienza a reflejarse en el mercado. De acuerdo con la productora, en los últimos meses aumentó la demanda tanto de semen como de reproductores. “Después del boom que se dio a mitad de año, la mayoría de los centros genéticos que vendían pajuelas de Charolais se quedaron sin stock. Además, mucha gente me escribió interesada en comprar toros para incorporar a sus rodeos”, comentó.
El fenómeno no es exclusivo de Paraguay. En distintos países de la región se observa un renovado impulso en la utilización del Charolais dentro de programas de cruzamiento orientados a mejorar la eficiencia productiva.
Brasil es uno de los ejemplos más claros. En varias regiones ganaderas de ese país, los productores comenzaron a incorporar esta genética para aprovechar el vigor híbrido y mejorar los indicadores de desempeño del rodeo. “En Brasil se está viendo nuevamente un boom del Charolais. Muchos establecimientos están haciendo heterosis en sus animales y la rentabilidad que obtienen es impresionante”, señaló Balansa.
Originaria de Francia, la raza Charolais se distingue por su gran desarrollo muscular, precocidad y alto rendimiento de carcasa. Estas características la convierten en una opción atractiva para sistemas de producción orientados a obtener más kilos de carne en menos tiempo.
Otro aspecto valorado por los productores es su capacidad de adaptación a distintos sistemas productivos. Si bien muestra un gran desempeño en esquemas de pastura con suplementación estratégica, también puede integrarse a sistemas extensivos con resultados consistentes.
“Charolais despliega su máximo potencial en zonas de pastura, pero su rusticidad le permite responder bien en diferentes entornos productivos. Cuando se utiliza en cruzamientos, su aporte de desarrollo muscular y heterosis permite obtener animales con ganancias de peso superiores”, explicó la criadora.
En un negocio donde cada kilo producido y cada día ganado en el ciclo productivo impactan directamente en la rentabilidad, la genética aparece como uno de los caminos más eficientes para seguir aumentando la producción de carne sin ampliar necesariamente el tamaño del rodeo.
Para Balansa, el mensaje para los productores que evalúan incorporar esta raza es claro: “Charolais es una genética confiable y de alto rendimiento. Integrarla en programas de cruzamiento estratégico permite elevar la productividad, maximizar la rentabilidad y fortalecer la competitividad de la ganadería paraguaya”.
En un país donde la producción de carne es uno de los pilares de la economía agropecuaria, el avance de nuevas herramientas genéticas podría convertirse en uno de los factores clave para sostener el crecimiento del sector en los próximos años.