La discusión sobre la viabilidad de recibir inversiones en negocios que conforman la cadena de producción de inteligencia artificial generativa continúa en Paraguay, un día después de que el Gobierno dejara sin efecto los decretos 5306 y 5307, promulgados a inicios de 2026. Fuentes de InfoNegocios señalaron que se está avanzando rápidamente en el marco jurídico para los data centers, una normativa anunciada por el actual ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, en octubre del año pasado.
Las regulaciones son esperadas en el país porque empresas como la canadiense Hive Digital planean inversiones millonarias y actualmente ya cuentan con instalaciones en Paraguay. Hive Digital lanzó en marzo su primer clúster de GPU para inteligencia artificial que utiliza energía de Itaipú para tareas de computación de alto rendimiento.
Otra empresa que espera con entusiasmo esta legislación es la estadounidense Dominion, que en abril comunicó que está construyendo el primer data center subterráneo de Latinoamérica en el país. Para estas firmas, la combinación de energía limpia y rápida habilitación de infraestructura es un gran atractivo.
Este movimiento se alinea con una tendencia regional en la que Brasil debate el Proyecto de Ley 3.018/2024 para regular la eficiencia energética y la seguridad de estos centros, mientras que Uruguay ofrece estabilidad y conectividad para atraer gigantes tecnológicos como Google.
El ministro del Mitic, Gustavo Villate, explicó qué tipo de inversiones vinculadas a la inteligencia artificial podrían llegar a Paraguay. Primeramente, precisó que existen distintos tipos de aplicaciones, como las relacionadas con telemedicina, salud, educación, seguridad y empleo.
“Estas aplicaciones se montan sobre modelos. Ahí tenés desde ChatGPT, Meta, Google, Grok y otras capas. Y después tenemos un espacio que es apto para nosotros, que son muy parecidas a las startups”, afirmó.
El ministro señaló que los data centers requieren capacidad de cómputo y, para ello, es necesario instalar procesadores avanzados. Uno de los países que puede recibir este tipo de procesadores es Taiwán, y dicha infraestructura podría ser traída a Paraguay para aprovechar la disponibilidad de energía.
Lo que trasciende de la nueva normativa, que deberá ser discutida en el Congreso, es que el proyecto permitiría el ingreso de procesadores bajo un régimen tributario especial, con posibilidad de reventa de dichos equipos, además de incorporar regulaciones medioambientales que limiten el uso del agua —insumo fundamental para el funcionamiento y refrigeración de los equipos—, aranceles especiales reducidos para inversiones en data centers y penalizaciones para las empresas que no respeten los horarios establecidos para el uso de energía eléctrica.