En el estudio “Children using social media at younger age appear to do worse in school tests” publicado en la revista Nature Human Behaviour en 2026, los investigadores estudiaron los hábitos digitales de estudiantes y compararon sus resultados en pruebas estandarizadas de matemáticas, italiano e inglés para observar cómo la edad de inicio en las redes podía influir en su trayectoria educativa.
Los resultados indicaron que los adolescentes que comenzaron a utilizar redes sociales entre los 11 y 12 años obtuvieron puntuaciones más bajas en matemáticas e italiano frente a aquellos que retrasaron su ingreso hasta los 14 años o más. Los autores estimaron que la diferencia académica equivalía aproximadamente a seis meses de aprendizaje al llegar a los 16 años.
Los especialistas explicaron que una posible causa está relacionada con la distracción constante que generan las plataformas digitales. La revisión frecuente de mensajes, notificaciones y contenidos puede reducir la concentración en actividades como estudiar, realizar tareas o participar en espacios familiares, según los investigadores.
Este hallazgo coincide con advertencias anteriores de la Clínica Mayo, que publicó en 2026 el artículo “Los adolescentes y el uso de las redes sociales: ¿qué impacto tienen?”. La institución señaló que estas plataformas pueden ofrecer beneficios como conexión social y apoyo entre jóvenes, pero también pueden provocar problemas cuando interfieren con el sueño, las responsabilidades diarias o la salud mental.
La Clínica Mayo destacó que el impacto de las redes sociales no depende solamente del tiempo de uso, sino también del tipo de contenido consumido, la forma en que los adolescentes interactúan y las características personales de cada usuario. Entre los riesgos mencionados aparecen la exposición al acoso digital, comparaciones poco realistas y dificultades relacionadas con ansiedad o depresión.
Los autores del estudio publicado en Nature Human Behaviour aclararon que sus resultados no demuestran que las redes sociales sean la única causa del descenso académico, aunque identifican una relación entre el acceso temprano a estas plataformas y ciertos cambios en el desempeño escolar. También plantearon la necesidad de promover hábitos digitales saludables y revisar el diseño de estos espacios virtuales.
La investigación abre nuevamente el debate sobre la edad adecuada para que niños y adolescentes comiencen a utilizar redes sociales. Mientras estas herramientas forman parte de la vida cotidiana de las nuevas generaciones, científicos y profesionales de la salud recomiendan acompañamiento, educación digital y un equilibrio entre las actividades en línea y las experiencias fuera de internet.