Tres tareas indispensables a la hora de decorar el cuarto de un bebé

(Por Nora Vega - @noriveg) La habitación de un recién nacido es una aventura que puede convertirse en una actividad muy tierna y emocionante para los padres. Pintar el cuarto, elegir el mobiliario adecuado y encontrar los accesorios indispensables, son las tres principales tareas a realizar, y ellas deben conjugar dos aspectos importantes; diseño y practicidad.

Los colores suaves son los aconsejables a la hora de pintar el cuarto del bebé. Los clásicos pasteles como el rosa clarito y el celeste jamás cansan, aunque el blanco, el natural y el cremita, son tonos que resultan más práctico, ya que son más combinables a la hora de elegir el mobiliario y los accesorios. Lo importante es que el espacio transmita tranquilidad.
“En cuanto a los muebles recomendamos que sean de madera y de tamaños estándares para que sean prácticos a la hora de comprar los accesorios como: sábanas, colchón, colchonetas, mosquiteros, entre otros”, nos comentó Victoria Codas, propietaria de Cunabella.

Este local nació en el año 2004, con el objetivo de brindar a las mamás y futuras mamás todo el asesoramiento necesario en decoración, mobiliarios, bolsones, ajuar, blanquería y accesorios en general, para crear el mejor espacio posible para los futuros y actuales integrantes de la familia.
“Si hablamos de la cantidad de muebles indispensables, podemos decir que realmente depende del espacio y de la forma de organización de cada madre. En el caso de las mamás que cuentan con enfermera, el sofá cama será un elemento sumamente necesario, mientras que las que se manejen solas con el bebé, quizás necesiten un catrecito con ruedas para llevarlo a su habitación durante las noches”, indicó Victoria.

Una cómoda es un elemento que no debe faltar. En habitaciones de tamaño reducido, el área debajo de la cuna es un lugar ideal para guardar cosas, para ello cajas de colores resultan muy prácticas. Otra opción válida son los mobiliarios a medida, de esta forma la mamá puede colocarle todos los cajones que crean que son necesarios para lograr su comodidad.
A la hora de hacer las compras, considerar un sillón para amamantar que cuente con un buen apoya brazos para que la mamá se sienta cómoda y, en lo posible, un apoya pié. “El ataja bebé, el ataja cabecita y el almohadón de lactancia, son elementos indispensables”, recomendó Victoria.

En cuanto a la blanquería, se recomienda el uso principalmente de algodón (100%) y evitar todas aquellas telas que en su composición contengan fibras sintéticas. Los almohadones estampados, las estampas monocromáticas con figuras de animales, letras o palabras, le dan un look divertido al cuarto y son muy utilizados a la hora de decorar estos ambientes.

La Costanera sumará un nuevo símbolo: un monumento de casi 11 metros a Nuestra Señora de la Asunción

(Por BR) Asunción sumará en los próximos días un nuevo símbolo urbano y religioso. La capital contará con un monumento de gran escala dedicado a Nuestra Señora de la Asunción, patrona y fundadora espiritual de la ciudad, que será emplazado en el paseo central de la Costanera, detrás del Palacio de Gobierno. La obra demandó más de un año de trabajo, tendrá cerca de 11 metros de altura y será inaugurada, si el cronograma oficial se mantiene, entre el 14 y el 15 de agosto, coincidiendo con las celebraciones por el aniversario de la capital.

Le dijeron que nadie imprimiría de madrugada: la idea que convirtió a Printos en la imprenta 24 horas que emplea a 45 personas

(Por NL) Todo comenzó hace unos 15 años con una computadora que tenía en su casa, una impresora de escritorio y un pequeño local de apenas dos por tres metros. A partir de esos recursos, nació lo que finalmente se convertiría en una de las imprentas más reconocidas de Asunción. Sin embargo, el crecimiento de Printos no se explica solo por la inversión en equipos o la ampliación de servicios, que al inicio eran muy limitados, sino también por una decisión que tomó posteriormente su fundador, Luis Enrique Rene Melzer Resquin: mantener el negocio abierto las 24 horas cuando prácticamente nadie creía que pudiera funcionar.