“Les propuse que, si les gustaba lo que estábamos haciendo, podíamos llevarlo al escenario como una compañía de danza. Así surgió Únicos”, recordó Nicolás Moreno.
Hoy, UNico’s Ballet ya lleva cinco años de trayectoria y estrena una nueva puesta llamada Años luz, una producción inmersiva que llegará el próximo 4 de septiembre y que promete romper las barreras entre el escenario y el público.
Para Moreno, esta obra representa algo muy especial. “Es la primera vez que dedico tanto tiempo a una creación. Empecé a trabajar en ella en octubre del año pasado y, después de casi un año, finalmente llegará al escenario”.
El nombre también refleja la esencia del proyecto. Además de hacer referencia al apodo de su director, Nico, transmite la idea de que cada integrante posee una identidad propia.
“En muchas compañías de ballet todos buscan verse iguales. Nosotros queremos destacar la individualidad de cada bailarín y mostrar quiénes somos realmente a través de nuestras obras”.
Apenas reabrieron los teatros tras la pandemia, UNico’s Ballet fue una de las primeras compañías en volver a los escenarios. En cinco años produjo nueve espectáculos originales, además de participar en eventos privados, grandes festivales, concursos, certámenes de belleza y giras por el interior del país.
Actualmente, el elenco estable está conformado por alrededor de 15 bailarines, aunque el número varía según cada producción. Para Años luz, precisamente, serán 15 los artistas que subirán al escenario.
A lo largo de su trayectoria, cada espectáculo buscó romper con los formatos tradicionales del ballet. Su primera obra, Golden Night, mezcló ballet clásico con música disco, ambientada en un bar neoyorquino, e incorporó elementos propios de los musicales de Broadway.
Más adelante llegó ¿A dónde van los cisnes?, una de las producciones más ambiciosas de la compañía, presentada en el Teatro de las Américas con música en vivo, una escenografía de gran formato, agua sobre el escenario y una emotiva lluvia que sorprendió al público durante el cierre.
“Siempre buscamos que el espectador no solo vea la obra, sino que la viva. Incorporamos músicos en vivo, efectos especiales e incluso experiencias que involucren otros sentidos, como aromas, texturas e interacción con el público”, señaló Moreno.
Ese concepto alcanza una nueva dimensión con Años luz. La propuesta será presentada en Club Touch, un espacio no convencional elegido precisamente para eliminar la distancia entre artistas y espectadores.
Desde el ingreso, el público recorrerá un universo escenográfico diseñado para estimular todos los sentidos. La experiencia incluirá interacción con los bailarines, momentos de meditación y un recorrido emocional pensado para que cada persona viva la obra desde una perspectiva personal.
“La obra está hecha para el público. Queremos que atraviesen una experiencia diferente, que puedan sentir, tocar, oler e involucrarse completamente con lo que ocurre”, afirmó el director.
La producción también incorpora nuevos desafíos para el elenco. Además de los 15 bailarines, participará un coro de 10 voces profesionales, mientras que, por primera vez, los propios bailarines también interpretarán fragmentos cantados, luego de prepararse especialmente con clases de canto.
Entre los artistas invitados sobresale la participación de Tiana Mersan, bailarina paraguaya con trayectoria internacional tras integrar el Ballet Nacional del Sodre, en Uruguay, y compañías de Alemania.