El vínculo de Valeria con el ñandutí, sin embargo, no comenzó con su emprendimiento. Antes de la pandemia trabajaba para una marca donde se familiarizó con la elaboración de accesorios como cinturones, tocados, pulseras y aros utilizando este encaje tradicional paraguayo.
Cuando llegó la pandemia, aquella actividad quedó prácticamente congelada. En lugar de esperar a que la situación cambiara, decidió utilizar sus ahorros para probar un camino nuevo.
“Era algo muy nuevo”, recuerda sobre sus primeros pasos en la sublimación. La emprendedora comenzó a investigar qué máquinas podía adquirir para trabajar desde una estructura pequeña, acorde al contexto de aquel momento. Una amiga costurera se sumó al proyecto para ayudar con los moldes y la confección, mientras Valeria se ocupaba de investigar, producir y probar.
La primera maquinaria no resultó como esperaba y posteriormente optó por alquilar una de mayor tamaño, un cambio que terminó beneficiando al negocio. Para financiar el inicio, recurrió a un préstamo y destinó alrededor de G. 25 millones al proyecto.
Un perro, unos ñandutíes y el primer producto que llamó la atención
La marca comenzó con blusas clásicas, pero un diseño terminó abriendo una nueva posibilidad. Valeria creó una estampa de un perro y decidió incorporar motivos de ñandutí.
La publicación tuvo buena respuesta y comenzaron a llegar consultas. Entonces apareció una idea que marcaría el crecimiento inicial del emprendimiento: ¿por qué no hacer diseños de diferentes razas de perros?
“Empecé así haciendo dos, tres, cuatro razas, y me iban preguntando, me iban preguntando, iba tomando pedidos”, cuenta.
A partir de esa respuesta, fue incorporando nuevos diseños y, aproximadamente cuatro meses después de comenzar con las blusas, amplió la propuesta hacia los accesorios.
Sombreros, bolsos y otros complementos comenzaron a formar parte de las colecciones. La estrategia también tenía un componente de prueba: Valeria desarrollaba prototipos, los mostraba en redes sociales y, a partir del interés que generaban, tomaba los pedidos.
Del ñandutí a una propuesta de moda personalizada
Actualmente, uno de los productos que más se destacan son las camperas con bordados de ñandutí y flores. A ellas se suman sombreros, abanicos y bolsos, todos con diferentes niveles de intervención y detalles artesanales.
Los precios varían según el producto y el trabajo incorporado. Los bolsos, por ejemplo, se encuentran aproximadamente entre G. 200.000 y G. 350.000, dependiendo del modelo, la cantidad de apliques y los bordados. En el caso de los sombreros, los precios parten de unos G. 100.000 y pueden llegar a G. 250.000 o G. 260.000, según el diseño.
Pero además de contar con productos disponibles para la venta, la personalización se convirtió en una parte importante del negocio.
Valeria recibe pedidos especiales y grupales, una modalidad que permite adaptar los diseños a ocasiones concretas. Por ejemplo, si un grupo de amigas tiene previsto realizar un viaje y quiere llevar prendas o accesorios combinados, la emprendedora puede desarrollar una propuesta específica para ellas.
“De repente van a hacer un viaje y van cinco o seis amigas y quieren combinar, entonces yo tomo los pedidos y hago eso”, explica.
Llevar lo paraguayo a nuevos formatos
Actualmente, parte de sus productos puede encontrarse en la tienda Yeti, frente al Colegio Vesto, donde cuenta con artículos listos para la venta. Para pedidos particulares o grupales, los clientes pueden comunicarse directamente con la marca.
El contacto también se mantiene principalmente a través de Instagram, donde Valeria muestra sus diseños y recibe consultas.
Lo que comenzó durante uno de los momentos de mayor incertidumbre económica terminó convirtiéndose en una marca que encontró en la combinación entre moda, diseño y artesanía paraguaya una forma de diferenciarse.
Más que partir de un plan completamente definido, el emprendimiento fue creciendo a partir de la prueba, la respuesta de los clientes y la capacidad de Valeria de transformar una idea en otra: de las blusas a los accesorios, de los primeros estampados a los bordados y del producto estándar a los pedidos personalizados.
Para conocer sus productos y realizar pedidos, los interesados pueden contactar a Valeria Meza a través de su cuenta de Instagram @valeriameza_py.