Regier explicó que este espacio de diálogo surgió luego de una reunión previa que mantuvo con el ministro Marco Enzle, donde ambas partes identificaron los principales problemas que enfrenta actualmente el sector. A partir de ese encuentro, el MIC convocó a instituciones como el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), representantes del Senado y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), con el objetivo de iniciar conversaciones técnicas y estratégicas para fortalecer el desarrollo de la mandioca.
El ejecutivo sostuvo que Paraguay se posicionó durante los últimos 10 a 15 años como el principal proveedor de fécula de mandioca en América del Sur y América Central, gracias a una combinación de calidad, precios competitivos y provisión constante. Sin embargo, advirtió que ese liderazgo comenzó a debilitarse desde 2022 y se agravó durante el último año por factores productivos que golpearon directamente a la industria.
Entre los principales problemas, Regier señaló que disminuyó la superficie de plantación de mandioca en el país y que el rendimiento productivo cayó prácticamente a la mitad. Además, remarcó que el año pasado se registró un contenido históricamente bajo de almidón en la raíz, lo que redujo la eficiencia del cultivo y debilitó la capacidad de Paraguay para sostener su posición en el mercado regional.
A esta situación se sumó un segundo factor que, según el director de Codipsa, golpeó con fuerza a toda la industria: la baja del dólar en Paraguay. Regier afirmó que el impacto acumulado alcanzó niveles que ninguna empresa almidonera puede absorber y aseguró que el sector cerró el año pasado con resultados negativos, mientras que este 2026 continúa con el mismo escenario.
“No podemos generar márgenes positivos porque la diferencia ya es demasiado grande”, enfatizó.
En cuanto a soluciones, Regier indicó que el desafío productivo requiere una estrategia de largo plazo, aunque reconoció que existen medidas concretas que pueden aplicarse desde ahora. Mencionó como prioridades el impulso de mejores variedades de mandioca, capacitaciones técnicas para productores, programas de manejo de suelos y apoyo financiero a través de instituciones públicas, especialmente mediante créditos dirigidos a pequeños agricultores.
El director también cuestionó la falta de apoyo logístico hacia el sector privado y advirtió que la escasez de materia prima ya generó un escenario extremadamente delicado. Según explicó, la falta de acompañamiento estatal hacia los productores rurales arrastra consecuencias para toda la cadena industrial, que depende directamente de una provisión estable para sostener su operación y sus exportaciones.
Regier alertó que la crisis no solo afecta a las empresas, sino que amenaza el sustento de miles de familias.
“Fácilmente unas 10.000 familias viven de los ingresos de la producción de mandioca”, afirmó, y advirtió que el país podría enfrentar un impacto social negativo si el sector público y privado no coordinan acciones para mejorar las condiciones del cultivo y asegurar ingresos sostenibles para los pequeños productores.
Finalmente, el titular de Codipsa insistió en que el gobierno debe intervenir en el tipo de cambio cuando el dólar cae, del mismo modo que actúa cuando sube demasiado.
“Si el gobierno interviene cuando el dólar sube para cortar los picos hacia arriba, tiene que cortar también los picos hacia abajo”, expresó.
También cuestionó que el país busque atraer nuevas inversiones mientras deja debilitada a la industria instalada:
“Está bien traer inversiones grandes, pero con la misma fuerza tiene que apoyar a la industria ya existente en Paraguay”, concluyó.