Alsa Rent a Car encara 2026 con perspectivas de crecimiento, en un mercado que sus directivos describen como dinámico, con una demanda en expansión y una mayor incorporación de nuevos jugadores. La firma, con más de dos décadas de trayectoria, mantiene este año un nivel de actividad similar al de 2025, mientras concentra esfuerzos en renovar su flota y ampliar su presencia.
“Nos estamos manteniendo y, a la par, estamos renovando los vehículos”, explicó para InfoNegocios José Samaniego, socio gerente de Alsa Rent a Car, quien dirige la empresa junto a su hermana Sandra y sus padres. La compañía comenzó a operar de manera independiente en 2002, aunque su fundador ya contaba con experiencia previa en el rubro.
Uno de los principales ejes del negocio es precisamente la renovación de los vehículos. La empresa cambia las unidades aproximadamente cada dos o tres años, dependiendo del nivel de utilización, y evita mantener en alquiler vehículos con más de cuatro años de uso. La estrategia apunta a preservar las condiciones mecánicas y de seguridad de las unidades, consideradas el principal activo del negocio.
“Lo principal para nosotros es mantener en forma los vehículos”, señalaron los directivos. La flota incluye automóviles económicos, sedanes, SUV, mini SUV, vehículos 4x4, unidades de lujo y vehículos con capacidad de hasta 16 pasajeros, con una oferta pensada tanto para desplazamientos urbanos como para viajes familiares y recorridos fuera de la ciudad.
Dentro de este abanico, los vehículos económicos son los que concentran la mayor demanda. Modelos pequeños como el Kia Picanto son utilizados principalmente para resolver necesidades de movilidad diaria, mientras que los SUV, 4x4 y unidades de mayor capacidad responden a otros perfiles de clientes.
El público de Alsa también refleja la dinámica de una economía que recibe cada vez más visitantes e inversores. Una parte importante de sus clientes son extranjeros que llegan al país por negocios o inversiones, aunque también existe una demanda local vinculada a personas que necesitan un vehículo temporalmente mientras el suyo se encuentra en reparación o por otras necesidades puntuales.
La duración de los alquileres es variable y puede ir desde uno hasta varios días, incluyendo fines de semana, mientras que las empresas también forman parte de la cartera de clientes. En estos casos, la tarifa depende de la cantidad de vehículos requeridos y del periodo de utilización.
La estacionalidad es otro factor determinante. Diciembre suele concentrar una mayor demanda, al igual que Semana Santa, aunque el comportamiento puede cambiar de un año a otro. “Hay veces que estamos agotados de vehículos y hay veces que tenemos disponibilidad. Todo depende de la demanda”, indicaron.
En este escenario, la expansión territorial ya comenzó a tomar forma. Hace aproximadamente dos meses, Alsa habilitó una nueva operación en Ciudad del Este, ubicada en el Arena Shopping. La compañía también mantiene presencia en Asunción, con atención en el aeropuerto y una oficina en las inmediaciones del Shopping del Sol.
A esto se suma la preparación de una nueva oficina en la zona de Los Aviadores, mientras que para 2027 la empresa analiza desembarcar en Encarnación u otra zona del interior.
La operación actualmente está respaldada por un equipo de personas, distribuidas entre administración, marketing, ventas, mecánica, taller, verificación y limpieza de vehículos. La familia Samaniego mantiene la conducción del negocio, con José y Sandra al frente junto a sus padres.
Para alquilar una unidad, los clientes deben presentar la documentación requerida, contar con una tarjeta de crédito para la garantía y tener como mínimo 23 años. La garantía se realiza mediante una retención en la tarjeta, que debe disponer de aproximadamente G. 3 millones.
Con la renovación constante de activos y la apertura de nuevos puntos de atención, Alsa Rent a Car busca acompañar el crecimiento de la demanda y llevar su expansión a nuevas plazas, con una meta que podría ubicar el crecimiento anual de la compañía entre 10% y 20%.