Guillén señaló que la priorización de estas inversiones surgió desde el inicio de la actual gestión, cuando el MOPC lanzó un Plan de Infraestructura con dos ejes centrales: fortalecer la capacidad de Paraguay como hub logístico multimodal y priorizar obras con enfoque ciudadano. “El presidente de la República marcó una línea clara: invertir donde vive la gente”, afirmó. En ese marco, junto a la ministra Claudia Centurión, el ministerio definió una hoja de ruta que hoy se traduce en grandes obras urbanas y sociales en el Departamento Central.
El director destacó que la planificación no se limitó a proyectos viales. El plan integró escuelas, grandes hospitales, viviendas sociales y la recuperación de espacios públicos y parques urbanos como parte de una visión integral del desarrollo urbano. Según Guillén, estas decisiones nacieron del contacto directo con la ciudadanía. “Nada de esto surgió de reuniones entre cuatro paredes. Surgió de estar en terreno, hablar con la gente, con intendentes y autoridades locales que conocen de cerca las necesidades de sus comunidades”, remarcó.
Uno de los datos clave que fundamentó la magnitud de la inversión es el peso demográfico del Departamento Central, donde viven más de dos millones de paraguayos. Allí se concentran familias que a diario se trasladan para trabajar, estudiar y acceder a servicios básicos. “Desde el primer día tomamos una decisión clara: invertir donde viven más ciudadanos. Hoy destinamos más de US$ 700 millones para transformar el día a día de la gente”, sostuvo Guillén, al subrayar que el objetivo final es generar beneficios concretos y sostenidos en el tiempo.
En cuanto al criterio técnico y social, Guillén explicó que el MOPC seleccionó proyectos con alto impacto metropolitano y madurez para su ejecución inmediata. Las obras buscan reducir los tiempos de viaje, descongestionar corredores críticos, aumentar la capacidad vial y mejorar la resiliencia urbana. A pesar de la complejidad que implica intervenir en zonas densamente pobladas, la gestión apostó por corredores de alta demanda diaria, maximizando el beneficio por usuario y por cada dólar invertido.
Desde el enfoque social, la inversión vial se concibió como una herramienta para mejorar el acceso al trabajo, la educación y, especialmente, a la salud. Guillén destacó la inversión histórica en el Gran Hospital de Asunción, que beneficiará a más de 140.000 familias en su área de influencia directa. Además, el plan se articuló con proyectos de saneamiento, agua potable y espacios verdes, con intervenciones en parques como Ñu Guasú y el Guasú Metropolitano, para transformar de manera integral el ecosistema urbano.
Las obras del Departamento Central también se integran al plan vial nacional del MOPC y a los corredores estratégicos del país. Proyectos como el Acceso y Salida Rápida de Asunción, las fases del Plan Central II y III, la duplicación de la D025 y la rehabilitación de la Ruta PY01 fortalecen la conexión del Área Metropolitana con las rutas PY01 y PY02, así como con ejes logísticos de largo recorrido. “No son proyectos aislados, forman parte de una red que mejora la conectividad urbana, aeroportuaria y portuaria”, explicó Guillén.
La articulación incluye además obras de saneamiento en cuencas clave, como Lambaré y Mariano Roque Alonso, que beneficiarán en conjunto a más de 600.000 personas. A esto se suma la reforma del sistema de transporte público, con la consolidación del transporte nocturno Búho y la incorporación de 30 buses eléctricos. “La transformación funciona como un rompecabezas: vialidad, transporte público, saneamiento y espacio urbano avanzan juntos”, afirmó.
Uno de los proyectos más esperados es la duplicación de la ruta que conecta Luque con Ypacaraí y San Bernardino, clave en temporada alta turística. Guillén reconoció que el crecimiento acelerado de Luque y su entorno volvió urgente una solución estructural. La obra permitirá reducir de forma significativa los tiempos de viaje, disminuir la congestión y la siniestralidad, y mejorar el acceso a servicios de emergencia tanto para residentes como para visitantes.
En ese mismo eje se inscribe el Acceso y Salida Rápida de Asunción, una autopista urbana elevada de cuatro kilómetros que conectará las autopistas Ñu Guasú y Silvio Pettirossi. La intervención beneficiará a más de 1.300.000 personas que ingresan diariamente a la capital. A esto se suman el Corredor de las Residentas, la duplicación de Tapé Tujá, la ampliación de la D025 —que pasará de dos a seis carriles entre el aeropuerto y Mariano Roque Alonso— y la próxima finalización de las mejoras en la avenida Mariscal López. “Invertir en infraestructura vial no es un lujo: es una necesidad urgente para que las ciudades crezcan sin perder calidad de vida”, concluyó Guillén.