“Para crecer como país deben representarnos profesionales que conozcan el sector productivo y estén calificados”

(Por LF) En conmemoración por el Día del Ingeniero Agrónomo, conversamos con un referente del sector agropecuario en nuestro país, Daniel Franco Domaniczky, director general de la firma Ciater SA, gerente de San Rafael Agrícola y Ganadera y expresidente de la Asociación de Criadores de Brangus del Paraguay (ACBP), quien nos habló sobre la actualidad de la profesión y sus desafíos.


¿Qué significa ser ingeniero agrónomo hoy en día?

Ser ingeniero agrónomo hoy en día conlleva una gran responsabilidad social y productiva, social porque tenemos que administrar muchos conflictos que se nos presentan día a día en nuestro lugar de trabajo, por las diferencias sociales que existen en nuestro país, condiciones humanas muy malas desde el punto de vista de la salud y la educación. A veces debemos hacer de médicos, enfermeros o asistente sociales. Nuestro trabajo no es solo administrar los recursos productivos sino también los recursos humanos, que son los más importantes y sin los cuales es imposible obtener resultados óptimos. En segundo lugar están los recursos naturales, que si bien nuestro país es rico en ese aspecto, últimamente hemos tenido que enfrentar crisis climatológicas y económicas muy fuertes que han afectado a todo el sector productivo nacional, sin embargo, esas no son excusas para dejar de trabajar. Debemos mirar siempre hacia adelante y seguir produciendo de la mejor manera posible.

¿Cuáles son los principales desafíos que plantea la profesión?

El gran desafío para mí es conseguir gente honesta dispuesta a trabajar. La honestidad es la mejor carta de presentación de una persona, al igual que la capacidad y la preparación que tengan. En Paraguay, la situación socioeconómica sigue siendo muy baja y eso a veces no permite a las personas formarse como deberían. Los jóvenes hoy en día tampoco están muy apegados al trabajo como las generaciones anteriores, entonces eso muchas veces dificulta nuestra labor diaria.

¿Cómo ve actualmente al sector agropecuario en nuestro país?

El sector agropecuario está en constante evolución y ha tenido un cambio de mentalidad bastante importante, más empresarial, con más recursos administrativos y de gestión que hacen minimizar todos estos vaivenes que tenemos en cuanto a clima y precios. Creo que la ganadería y la agricultura paraguaya son hoy a nivel mundial muy competitivas, estamos produciendo volúmenes de carne muy interesantes y manejando cifras económicas muy significativas. Se está trabajando bien pero siempre hay cosas que debemos ajustar para mejorar y seguir expandiéndonos.

¿Considera que hace falta que profesionales más capacitados ocupen cargos públicos y participen en la toma de decisiones que afectan al sector?

Por supuesto, es evidente que para seguir creciendo como país, como productores, deben representarnos profesionales, interlocutores válidos que conozcan el sector y que estén calificados para ejecutar políticas de desarrollo adecuadas, teniendo en cuenta que somos un país rico en cuanto a recursos, tenemos buen suelo, clima tropical y otros factores que favorecen a la producción. Como ya mencioné, justamente, nuestro gran déficit está en los recursos humanos, que son los que determinan el éxito o el fracaso en cualquier negocio, y esto se aplica también a nuestras autoridades.

¿Cree que el Gobierno está colaborando lo suficiente con el desarrollo de la ganadería y la agricultura nacional?

Yo creo que ningún Gobierno nunca ha colaborado suficientemente con la producción primaria en nuestro país, el gran artífice siempre ha sido el productor. Lo único que podemos decir es que tenemos una tasa impositiva no muy fuerte que nos permite un respiro. El 80% de lo que produce en el campo se vuelve a reinvertir, eso se va a insumos, a mano de obra y a otra serie de cosas, nuestros resultados son bajos y los costos muy altos. Hay gente muy mal informada que cree que los productores primarios no colaboramos en la distribución de las riquezas, pero es todo lo contrario, prácticamente todo lo que generamos retorna nuevamente a la sociedad y con poco o casi ninguna ayuda del Gobierno.

Como extitular de la Brangus, ¿cómo ve la evolución de la raza en Paraguay?

La raza ha evolucionado muchísimo en los últimos 15 años, la utilización de técnicas como la fertilización in vitro ha facilitado mucho la multiplicación y el mejoramiento genético de estos animales. Puedo decir sin miedo que actualmente la raza Brangus es la más importante de nuestro país desde el punto de vista de los cruzamientos. El gran volumen de ganado comercializado que va a terminación es ganado cruzado con esta raza. Hemos hecho un muy buen trabajo a nivel gremial también, participando en casi todas las exposiciones nacionales y cada año estamos liderando la cantidad de reproductores en exposición, así mismo la raza ha logrado destacarse, además, por haber concretado exportaciones de animales en pie y regionalmente estamos muy bien considerados por nuestros vecinos, los cuales reconocen el volumen y la calidad que estamos teniendo. Hoy nuestra genética es de primer nivel.

Por último, ¿animaría a los jóvenes a involucrarse más en el campo?

Claro que sí, este país necesita seguir transformándose, la mayor riqueza que tenemos es la producción de alimentos y por supuesto que necesitamos que los jóvenes se involucren en la producción primaria y también que se vayan preparando para optimizarla aún más. Debemos apuntar a eliminar esa pobreza rural que tenemos y que la gente pueda capacitarse para producir de manera más eficiente y conseguir mejores mercados que sustenten esos productos.