Cambio histórico en el derecho paraguayo: la Ley 7513/25 reconoce a los animales como seres sintientes y ya no como cosas

(Por NL) El país dio un paso que marca un antes y un después en su sistema jurídico con la promulgación de la Ley 7513/25. El derecho paraguayo abandona así una concepción histórica que trataba a los animales como bienes y los reconoce, por primera vez, como seres sintientes. El cambio no es meramente simbólico, ya que impacta de lleno en la forma de juzgar el maltrato, el abandono y los delitos contra animales.

Hasta ahora, la legislación partía de una lógica patrimonial y, con la nueva ley, el eje se desplaza hacia el bienestar animal como bien jurídico protegido, reconociendo que los animales poseen un sistema nervioso capaz de experimentar dolor, miedo, estrés y sufrimiento emocional.

“Reconocer al animal como un ser sintiente, para mí, es un paso muy grande y no es humanizar al animal, sino reconocer que el animal también siente”, afirmó Diana Camarasa, fundadora de Olfateando Huellas.

El nuevo estatus implica que el daño ya no se mide solo por lesiones visibles. El concepto de “malestar significativo” —angustia, miedo extremo o soledad prolongada— pasa a tener valor jurídico, incluso sin marcas físicas. Este enfoque modifica la lectura de delitos como la crueldad y el abandono, ya que, al existir sintiencia, el daño se considera irreparable, lo que habilita sanciones más severas y cambia el criterio de los jueces al momento de evaluar pruebas.

Uno de los efectos más relevantes de la Ley 7513/25 es el endurecimiento del régimen sancionatorio, con penas que pueden llegar hasta seis años de cárcel en los casos más graves. La norma clasifica las conductas en leves, graves y muy graves, e incorpora situaciones que antes no estaban contempladas con claridad.

Camarasa explicó que el camino legislativo no fue lineal y que el proyecto original sufrió modificaciones durante su tratamiento en el Congreso. “Desde 2020 nosotros venimos trabajando con el proyecto de ley. Ahora pudimos rescatar varios artículos y logramos que se reconozca a los animales como seres sintientes. Eso, para mí, es un gran logro”, reconoció.

No obstante, reconoce que persisten tensiones, especialmente en delitos como la zoofilia, donde las penas actuales resultaron menores a las planteadas inicialmente. “La zoofilia, que antes permitía mandar presa a una persona por seis años, hoy quedó en cuatro años”, relató.

La nueva ley también introduce precisiones prácticas que impactan en la vida cotidiana, como la regulación de qué hacer cuando un animal es atropellado, el reconocimiento legal de las colonias felinas y cambios en la tenencia responsable. Además, se elimina el término “potencialmente peligroso” y se lo reemplaza por la figura de animales de manejo especial.

“Depende de cómo críes a tu perro para que sea potencialmente peligroso; entonces no podemos discriminar a las razas”, indicó Camarasa, quien remarcó que el comportamiento está directamente ligado a la crianza y al entorno.

El debate sobre si este reconocimiento implica humanizar a los animales también aparece en el centro de la discusión pública. Para la fundadora de Olfateando Huellas, la diferencia es clara: “Humanizar sería vestirlo como humano, sentarlo en la mesa. Considerarlo un ser sintiente es reconocer que siente calor, frío y sed. El dolor no conoce de especies”.

Con la Ley 7513/25, Paraguay no equipara jurídicamente a los animales con las personas, pero sí redefine su lugar en el sistema legal: dejan de ser cosas para convertirse en seres vivos cuyo sufrimiento tiene relevancia jurídica y consecuencias penales.

Consumidor paraguayo 2026: menos fiel a las marcas, más estratégico y dispuesto a pagar por bienestar

(Por MV) El consumidor paraguayo está cambiando su manera de comprar. Más informado, menos atado a las marcas y con una mayor atención puesta en la relación entre precio y beneficio, hoy analiza dónde gastar, compara alternativas y busca promociones, pero, al mismo tiempo, está dispuesto a destinar parte de su presupuesto a productos y experiencias que asocia con bienestar y calidad de vida.

Minga Guazú-Hernandarias y Presidente Franco se afianzan como el nuevo polo logístico del país

Con casi 39.000 empleos directos a nivel nacional y la proyección de superar la barrera de los 40.000 puestos, la industria maquiladora acelera su crecimiento, con Alto Paraná como uno de sus principales polos. La saturación de Ciudad del Este impulsa una especialización metropolitana, donde las grandes naves industriales migran hacia municipios vecinos, mientras que la inminente conectividad vial del Puente de la Integración perfila a Presidente Franco como una nueva frontera para parques industriales y operaciones logísticas.