Propiedad intelectual crece en Paraguay, pero la innovación sigue rezagada en patentes

Paraguay muestra una evolución positiva en materia de registros de propiedad intelectual, aunque aún persisten desafíos estructurales en áreas clave como patentes y diseños industriales. Así lo destacó Montserrat Puente, consejera del estudio Ferrere y jefa del área de Propiedad Intelectual y Regulatorio, al analizar el presente y futuro de estos activos intangibles en el país.

Según Puente, desde la pandemia se invirtió una tendencia histórica: las solicitudes de origen nacional superan actualmente a las extranjeras en el ámbito marcario. “Esto es una señal positiva porque muestra un mayor uso del sistema por parte de empresas, emprendedores y comercios paraguayos”, explicó.

También puede leerse como un indicador de mayor dinamismo comercial, formalización y conciencia sobre la importancia de proteger los signos distintivos. Sin embargo, lamentó que este fenómeno no se replique con la misma fuerza en áreas que reflejan más directamente la innovación tecnológica o el desarrollo industrial, como las patentes de invención, los modelos de utilidad y los diseños industriales, donde la participación nacional sigue siendo baja.

La especialista subrayó por qué es crucial hablar de propiedad intelectual en la actualidad. “Es hoy uno de los principales activos de la economía. En muchos sectores, el valor de una empresa ya no está tanto en sus activos físicos, sino en sus intangibles: su marca, su tecnología, sus contenidos, su know-how”, afirmó.

También señaló que estos activos permiten diferenciarse, posicionarse en el mercado y sostener ventajas competitivas en el tiempo. “Los inversores no solo miran ideas o modelos de negocio, sino activos que puedan ser protegidos y explotados con seguridad jurídica”, indicó.

Asimismo, destacó que la propiedad intelectual es un motor de innovación. “Un sistema que funciona genera incentivos para desarrollar nuevos productos, servicios y soluciones, porque permite capturar valor de ese esfuerzo. Sin esa posibilidad, la innovación pierde atractivo económico y tiende a disminuir”, argumentó.

Sostuvo que la propiedad intelectual permite monetizar activos de formas cada vez más sofisticadas, no solo mediante la explotación directa, sino también a través de licencias, franquicias u otros esquemas contractuales. Por eso, recomendó que el enfoque no debería limitarse al registro, sino a la construcción de una verdadera estrategia de PI: identificar activos, protegerlos adecuadamente, gestionarlos y utilizarlos como herramientas concretas de negocio.

Consultada sobre si Paraguay cuenta con normativas adecuadas y actualizadas en comparación con la región, Puente explicó que la propiedad intelectual es una de las áreas del derecho más homogeneizadas a nivel mundial, en gran medida por los tratados internacionales que establecen estándares comunes.

“Paraguay es miembro de los principales tratados y cuenta con un marco normativo alineado a esos estándares”, dijo. No obstante, advirtió que estar a tono con los estándares internacionales no significa que el marco no deba revisarse periódicamente.

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