Altos del Salado: el barrio cerrado sobre ruta que apuesta a vivir en San Bernardino todo el año

Altos del Salado emerge como uno de los desarrollos inmobiliarios más destacados de San Bernardino, con una premisa clara: ubicación directa, conectividad real y proyección urbana. Así lo explicó Maximiliam Schenk, socio desarrollador y representante legal de Schenk Desarrollos Inmobiliarios, quien destacó que el proyecto se implanta directamente sobre la ruta Luque–San Bernardino, sin desvíos ni caminos secundarios, un diferencial poco habitual en la ciudad.

“Altos del Salado no está a minutos de la ruta, está sobre la ruta”, subrayó Schenk. Esta característica convierte al acceso en inmediato y fluido, evitando calles internas extensas y recorridos innecesarios. A eso se suma la altura natural del terreno, que habilita vistas abiertas, una baja densidad actual que garantiza tranquilidad y una clara tendencia de crecimiento residencial, especialmente orientada a viviendas permanentes.

Frente a otros barrios cerrados de San Bernardino, el desarrollador marcó diferencias concretas y medibles. La cercanía estratégica con Asunción y con el centro de la ciudad posiciona al proyecto en un punto clave: una vez finalizada la duplicación de la ruta, el trayecto hasta Asunción demandará alrededor de 25 minutos, mientras que el centro de San Bernardino quedará a solo cinco. Esta conectividad amplía el perfil del comprador y transforma al proyecto en una alternativa real para vivir todo el año.

A este factor se suman vistas privilegiadas al Lago Ypacaraí y a las serranías, un atributo cada vez más escaso en la zona. “La vista al lago es uno de los ejes del proyecto”, explicó Schenk, quien aclaró que Altos del Salado no se apoya en un solo diferencial. El concepto integra terrenos arbolados, paisajes abiertos, silencio, baja densidad y lotes amplios de 1.000 m2 que priorizan privacidad, jardines generosos y una mejor implantación de las viviendas.

La infraestructura acompaña esa propuesta. El desarrollo cuenta con 67 lotes, servicios consolidados, obras avanzadas y fecha de entrega llave en mano prevista para mayo de 2026. Cada lote dispone de cuenta corriente catastral individual, lo que permite transferencias inmediatas y el inicio de obras sin demoras. Además, el proyecto incorpora un elemento poco común en el mercado: agua mineral natural, respaldada por análisis laboratoriales.

La duplicación de la ruta Luque–San Bernardino aparece como un factor clave en la valorización futura. Schenk explicó que el impacto será directo y estructural, ya que el proyecto se encuentra sobre la traza principal. La obra vial reducirá tiempos de traslado, eliminará cuellos de botella y consolidará el corredor como una vía rápida, lo que transformará a la zona de descanso en un área residencial plenamente conectada. En desarrollos comparables, este tipo de mejoras genera revalorizaciones de entre 15 % y 40 %.

Con este nuevo escenario, Altos del Salado deja de pensarse exclusivamente como casa de fin de semana. “La nueva conectividad lo posiciona claramente como vivienda principal”, afirmó el desarrollador. Familias, profesionales y personas que trabajan en Asunción o bajo modalidad home office encuentran en el proyecto una opción concreta para vivir fuera de la capital sin resignar tiempo ni servicios.

Desde el punto de vista de la inversión, Schenk identificó varios factores objetivos que sostienen una proyección positiva. Los precios de lanzamiento se ubican por debajo del valor de mercado para desarrollos con esta ubicación, vistas e infraestructura. A corto plazo, al finalizar las obras, el proyecto podría registrar una revalorización de entre 10% y 20%. A mediano plazo, en un horizonte de uno a tres años, la estimación sube a un rango de 25 % a 40 %, con potencial superior una vez que la zona se consolide.

Finalmente, la cercanía con el centro de San Bernardino completa la propuesta. A cinco minutos del casco urbano, el proyecto permite acceder rápidamente a supermercados, gastronomía, servicios médicos y vida social, sin sufrir el ruido, el tráfico y la saturación propios de la temporada alta. “Altos del Salado logra un equilibrio muy difícil de encontrar: todo cerca, pero con tranquilidad”, concluyó Schenk.

La Costanera sumará un nuevo símbolo: un monumento de casi 11 metros a Nuestra Señora de la Asunción

(Por BR) Asunción sumará en los próximos días un nuevo símbolo urbano y religioso. La capital contará con un monumento de gran escala dedicado a Nuestra Señora de la Asunción, patrona y fundadora espiritual de la ciudad, que será emplazado en el paseo central de la Costanera, detrás del Palacio de Gobierno. La obra demandó más de un año de trabajo, tendrá cerca de 11 metros de altura y será inaugurada, si el cronograma oficial se mantiene, entre el 14 y el 15 de agosto, coincidiendo con las celebraciones por el aniversario de la capital.

Proyección económica: dólar cerraría 2026 en G. 6.300, con inflación de 3,5% y crecimiento de 4,2%

Los agentes económicos redujeron nuevamente sus expectativas para el tipo de cambio, mientras mantuvieron sin cambios las proyecciones de inflación, crecimiento económico y tasa de política monetaria. Para el cierre de 2026, estiman que el dólar se ubicará en G. 6.300 y que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá un 4,2%, según la Encuesta de Expectativas de Variables Económicas (EVE) correspondiente a julio de 2026, elaborada por el Banco Central del Paraguay (BCP). 

Le dijeron que nadie imprimiría de madrugada: la idea que convirtió a Printos en la imprenta 24 horas que emplea a 45 personas

(Por NL) Todo comenzó hace unos 15 años con una computadora que tenía en su casa, una impresora de escritorio y un pequeño local de apenas dos por tres metros. A partir de esos recursos, nació lo que finalmente se convertiría en una de las imprentas más reconocidas de Asunción. Sin embargo, el crecimiento de Printos no se explica solo por la inversión en equipos o la ampliación de servicios, que al inicio eran muy limitados, sino también por una decisión que tomó posteriormente su fundador, Luis Enrique Rene Melzer Resquin: mantener el negocio abierto las 24 horas cuando prácticamente nadie creía que pudiera funcionar.