China apunta a tener un parque rodante 100% eléctrico (en breve)

Limitación de compra y penalización de vehículos convencionales versus exoneración de impuestos y apertura a fabricantes extranjeros de autos eléctricos, son algunas de las medidas tomadas por el gobierno chino ante la necesidad de limpiar la contaminación.

Si hasta hace poco EEUU era “el laboratorio del mundo”, el lugar en el que todo era posible y todo tenía repercusión mundial, ahora ese puesto parece ocuparlo China.

El país-cuasi continente es también hoy el primer mercado del mundo para los autos eléctricos y el primero en producirlos.

Pero ¿por qué el auto eléctrico, que en Occidente aún se perfila para el futuro a mediano plazo, tiene tanto éxito en China ya mismo?

Hay dos razones poderosas para ello. Una es la acuciante necesidad de limpiar el aire que se respira en los grandes centros poblacionales e industriales, y en eso, el auto eléctrico no tiene contrincante.

La otra razón es que la industria automovilística tradicional en el país asiático es tan joven como la eléctrica y por tanto, no tiene el poder para frenar el avance de esta tecnología limpia.

Pero sin duda, ha sido la primera razón la que ha llevado al gobierno chino a tomar una serie de medidas que protegen la producción y venta de los autos eléctricos, al tiempo que la empuja hacia delante.

En 2017 China volvió a superar su propio récord con 24,72 millones de turismos eléctricos matriculados, según la Asociación China de Fabricantes de Vehículos.

Hace años que en algunas de las grandes ciudades de China, como Pekín, se venía reduciendo el número de vehículos nuevos admitidos por año. Para ello primero redujeron el número de matriculaciones, después garantizaron unos cupos mínimos para los vehículos ecológicos, y finalmente eximieron a estos últimos de toda limitación.

Paralelamente, se eliminó (de manera parcial) la rebaja fiscal para vehículos de combustión de hasta 1,6 litros aprobada en 2015 y se rumorea que para un futuro cercano, se dejarán de construir autos nafteros y diésel.

Energías renovables

Para que esto sea sostenible, el país tiene que ir aumentando las fuentes de obtención de energías limpias. China ocupa actualmente el puesto número uno en la generación de energías verdes, en el mundo. En 2016 instaló la mitad de centrales eólicas del mundo y un tercio de la energía solar consumida en el planeta se produce en China.

A pesar de ello, el porcentaje de energías renovables es muy bajo teniendo en cuenta lo que consume (no hay que perder de vista que hoy todo se fabrica en China). Así, para 2030 el país pretende que el 20% de la energía consumida, sea verde.

Veas donde veas el Mundial, Torneos está moviendo los cables por detrás (DSports, TyC, Telefé y servicios para ESPN y Disney+)

Si en las próximas semanas mirás un partido del Mundial por la señal que sea, hay una alta probabilidad de que detrás de esa imagen esté Torneos. La empresa de WAIKEN ILW participa de su undécimo Mundial con un despliegue de más de 360 profesionales: 160 viajan a las sedes de Estados Unidos, México y Canadá, y otros 200 dan soporte desde Argentina.

Marco legal para data centers: normativa incluiría beneficios tributarios y reglas sobre uso de energía y agua

Un discurso que se reitera en las últimas semanas es el potencial del país para alojar data centers debido, principalmente, al excedente de energía de fuentes renovables a un precio competitivo. Y atendiendo el interés manifestado por distintos empresarios, el gobierno de Santiago Peña planea presentar en las próximas semanas un proyecto de ley para regular los centros de datos vinculados a la inteligencia artificial, según confirmaron fuentes del Ministerio de Industria y Comercio (MIC). La presentación se realizaría en dos semanas e incluiría límites y beneficios para este tipo de inversiones.

Matías Garcete: “La fundamentación de una sentencia debe ser producto del intelecto humano, no de la IA”

(Por NL) La inteligencia artificial permite realizar en segundos tareas que antes demandaban horas de trabajo y, en la Justicia, esa capacidad abre una oportunidad para agilizar búsquedas, ordenar expedientes y enfrentar uno de los reclamos más frecuentes de los usuarios del sistema: la mora judicial. Sin embargo, cuando se trata de juzgar, existe una línea que la tecnología no puede cruzar.