Una adhesión = 153 platos: la cuenta regresiva de la Cena del Banco de Alimentos

La meta de la 18.ª Cena Anual del Banco de Alimentos Paraguay es alcanzar 500 adhesiones y convertir cada aporte en alimentos para 165 organizaciones. El objetivo: alcanzar el equivalente a 76.500 platos de comida.

Una cena puede ser mucho más que una noche de encuentro. Para el Banco de Alimentos Paraguay (BAPY), cada adhesión representa una oportunidad de transformar solidaridad en comida concreta. La institución prepara su 18.ª Cena Anual con la meta de alcanzar 500 adhesiones y generar el equivalente a 76.500 platos de comida.

La cuenta es sencilla, pero el impacto busca ser grande: cada adhesión equivale a 153 platos de comida, que serán destinados a las 165 organizaciones que actualmente integran la red del Banco de Alimentos.

“Una adhesión equivale a 153 platos de comida y nuestra meta realmente es llegar a 76.500 platos distribuidos en estas 165 organizaciones”, explicó a InfoNegocios Jorge Espínola, coordinador ejecutivo del Banco de Alimentos Paraguay.

La meta de este año supone, además, superar el resultado de la edición anterior, cuando se alcanzaron 450 adhesiones. Para esta edición, la expectativa es llegar a 500 y, si es posible, superar nuevamente ese número.

El Banco de Alimentos Paraguay lleva 22 años operando en el país, con una misión centrada en combatir el desperdicio de alimentos mediante el rescate de productos que todavía pueden ser consumidos y su posterior distribución a organizaciones sociales.

Actualmente, la institución acompaña a 165 organizaciones, entre comedores comunitarios y hogares de adultos mayores, y alcanza a 52.311 personas, según los registros correspondientes a 2025.

El trabajo no se limita a una campaña puntual. El Banco funciona durante todo el año y recibe donaciones tanto de empresas vinculadas al sector alimenticio como de compañías de otros rubros.

Entre los productos recibidos se encuentran alimentos frescos, productos no perecederos y panificados. Con ellos se conforman los denominados “combos”, que posteriormente son retirados por las organizaciones beneficiarias.

La distribución parte principalmente de la sede central ubicada en el Mercado de Abasto. Las organizaciones suelen acudir aproximadamente dos veces al mes para retirar los alimentos, con volúmenes que pueden oscilar entre 150 y 200 kilos por retiro, dependiendo de la disponibilidad de productos.

Desde el año pasado, el Banco también cuenta con un centro de acogida en Ciudad del Este, una decisión que respondió al crecimiento de la cantidad de organizaciones que necesitan asistencia en Alto Paraná.

Pero detrás de cada kilo de alimento hay una estructura logística que debe sostenerse durante todo el año. La recepción, clasificación, almacenamiento y distribución requieren recursos, justamente uno de los motivos por los que la Cena Anual constituye una fuente importante de financiamiento para la institución.

El BAPY trabaja bajo un sistema de selección y seguimiento de las organizaciones beneficiarias. No basta con solicitar alimentos: las entidades deben estar constituidas y acreditadas para formar parte de la red.

“Trabajamos con organizaciones que estén constituidas, que estén realmente acreditadas, porque es la única manera de asegurarnos de que los alimentos estén llegando a las personas que deben ser beneficiadas”, sostuvo Espínola.

Las solicitudes de nuevas organizaciones se reciben durante todo el año. Posteriormente, la coordinación social verifica que el comedor o la institución exista, visita la comunidad y analiza si cumple con los requisitos para incorporarse al sistema.

Espínola destacó, además, que la pandemia fue un punto de inflexión para el Banco de Alimentos, ya que permitió que más personas conocieran su trabajo y contribuyó a ampliar significativamente la red de organizaciones atendidas.

Una cena que busca multiplicarse

La 18.ª Cena Anual contará con gastronomía, show musical, rifas, sorteos y subastas, pero el principal atractivo para quienes participan está en el impacto que genera cada adhesión.

El evento también funciona como un espacio de encuentro entre empresas y organizaciones que acompañan la labor del Banco, generando oportunidades para fortalecer alianzas y sumar nuevos actores a la causa.

Bajo el lema #PlatosQueMultiplican, la institución busca que una noche de encuentro se traduzca en miles de platos de comida durante el año.

Y el calendario solidario no termina con la cena. El Banco de Alimentos prepara, además, su Colecta Nacional de Alimentos, prevista para octubre, que volverá a convocar a la ciudadanía a colaborar mediante donaciones.

Así, detrás de la fórmula de 500 adhesiones × 153 platos = 76.500 platos, el BAPY plantea un desafío mucho más amplio: seguir convirtiendo excedentes y aportes privados en alimentos que lleguen efectivamente a quienes más los necesitan.

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