Amazon abandona su smartphone

Agotaron las unidades. Esa es la única excusa de un portavoz de Amazon a los medios para explicar por qué la compañía ha decidido dejar de vender su teléfono. Sin embargo, ya a finales de agosto, el diario The Wall Street Journal se hizo eco del despido de una docena de ingenieros del laboratorio de Amazon en California dedicado al "fallido" teléfono, como lo llamaba el diario...

El Fire Phone, el teléfono con un sistema operativo basado en Android pero modificado -es lo que hace Amazon también con su tableta Kindle- irrumpió en el mercado en julio de 2014. Lo hizo acompañado de una peculiar campaña de márketing. Desde la invitación, que incluía un libro infantil, el preferido de su fundador, Jeff Bezos, al móvil, fueron distintos a los habitual. El terminal, que salió con contrato de dos años con la operadora AT&T, líder en Estados Unidos, sigue en la página del vendedor, pero ya no se puede comprar. Como es costumbre en Amazon, la compañía no desvela la cantidad de aparatos que venden. Ni con su tabletas, ni con sus lectores de tinta electrónica ni con sus móviles hacen pública la cifra.
El Fire Phone contaba con almacenamiento ilimitado en la nube de Amazon, pantalla de 4,7 pulgadas, procesador de Qualcomm, batería de larga duración y cámara de 13 megapíxeles. Salió en dos versiones, de 32 y 64 gigas y nunca se ofreció fuera de Estados Unidos.

A motor de maquila: 2026 sería el año más importante para captar inversiones (exportaciones alcanzaron US$ 471 millones)

(Por TA) El régimen de maquila mantiene un ritmo de crecimiento sostenido y proyecta un segundo semestre con más dinamismo, impulsado por el interés de inversionistas extranjeros y la aprobación de nuevos programas industriales. Según cifras del sector, las exportaciones maquiladoras alcanzaron US$ 471 millones en el primer cuatrimestre del año, consolidando a la maquila como uno de los motores más fuertes del comercio exterior.

Crisis en Bolivia: Cómo nos afecta en los proyectos bilaterales (sus pérdidas superan los US$ 500 millones)

Más allá de los proyectos bilaterales, el impacto económico inmediato de la crisis ya se hace sentir. Según estimaciones del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), los bloqueos de carreteras que afectan especialmente al occidente del país han provocado pérdidas que superan los US$ 500 millones, con un impacto directo en exportadores, transportistas y operadores turísticos.