Cómo sacarle todo el partido a tu WhatsApp

La frontera que separa la utilidad de la esclavitud en WhatsApp es muy delgada. Tanto, que algunas cuentas de la exitosa aplicación de mensajería comienzan a mostrar los mismos síntomas de agotamiento que uno puede encontrar en el correo electrónico: mensajes sin leer, sensación de saturación, grupos abandonados…

Sin embargo, dar por perdida esta utilísima herramienta de trabajo y ocio por un uso no adecuado de la misma supone un sacrificio excesivamente elevado, y aquí proponemos unas claves para utilizarlo con cabeza y aprovechar todo el potencial de la aplicación:

Di NO a los grupos. En un mundo contrarreloj y en el que estamos siendo permanentemente bombardeados por notificaciones, no tiene mucho sentido echarse encima la fuente inagotable de pitidos que puede suponer un grupo en WhatsApp. Y precisamente por lo expuesto en el punto anterior, conviene ser radical en la gestión de los grupos, sobre todo en aquellos que sean improductivos: hay que aprender a salirse educadamente del grupo, o si esto nos pone en una situación comprometida, lo más recomendable será silenciar ese grupo para que no nos moleste más (así se hace en el iPhone y en Android). De esta manera, dejaremos activos aquellos grupos que sean usados únicamente para notificaciones concretas y no sean una fuente interminable de ruido.

Emoticonos, ese inesperado aliado. ¿Cree que los famosos emojis son más propios de adolescentes? Es posible que sea así, pero utilizados con habilidad pueden ser francamente útiles como elementos de comunicación, y sobre todo por su capacidad de expresar mucho en un solo carácter ¿alguien puede enfadarse ante un pulgar hacia arriba? ¿Puede haber alguien que no entienda su significado? Sin embargo, este icono puede ser definitivo para expresar que se está de acuerdo con el contenido del mensaje, pero sobre todo, para dar por concluida la conversación.

Cuidado con las confirmaciones de lectura. Y ahora que hablamos de expresar y de emociones, uno de los mayores inconvenientes de la comunicación escrita actual es la errónea interpretación de un mensaje. Así, si uno comprueba que el receptor ha leído un mensaje pero tras estar en línea no lo responde, puede sentirse ofendido o ninguneado, cuando posiblemente el destinatario simplemente quiera tratar ese asunto más tarde con más calma.

Aprovechar las ventajas de la voz. Si se anda a la carrera y no hay tiempo que perder tecleando un mensaje breve, una buena opción puede ser utilizar la voz para transmitir esta comunicación.

Leandro Petersen: “La federación debe entenderse como marca deportiva y entretenimiento, no como equipo que solo se activa cuando juega”

(Por TA) Las federaciones nacionales de fútbol ya no compiten únicamente dentro de una cancha. También disputan un terreno mucho más amplio y complejo: la atención del público y la inversión de las grandes empresas. En ese escenario, el marketing dejó de ser un complemento y se transformó en una pieza estratégica para sostener proyectos deportivos, infraestructura y expansión internacional, según Leandro Petersen, dirigente comercial y de marketing de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en una entrevista en la que analizó qué deben hacer las federaciones para consolidarse como marcas modernas.

Real estate corporativo: cuando la oficina deja de ser gasto y pasa a construir marca

(Por TA) El mercado corporativo en Paraguay comenzó a cambiar de ritmo y de lógica. Ya no se trata únicamente de alquilar metros cuadrados o instalar escritorios en una ubicación conveniente, sino de construir infraestructura que acompañe el crecimiento empresarial y proyecte una imagen de solidez. Así lo explicó el arquitecto Juan Bonini, propietario de Estudio Bonini, quien aseguró que el sector atraviesa una etapa emergente y de expansión acelerada.

Entre shocks externos y desafíos internos: el balance económico del primer trimestre

(Por MV) El primer trimestre del año dejó en Paraguay un escenario económico marcado por contrastes, donde factores internos y externos comenzaron a reconfigurar los indicadores económicos. Desde la irrupción de un contexto internacional más adverso hasta tensiones en las cuentas fiscales, el período combinó señales positivas con alertas que podrían ir ganando peso en la agenda en esta otra parte del año.