Contraseñas largas, menos cambios y más autenticación: el nuevo estándar que redefine la seguridad digital

(Por NL) Actualmente y por la época misma que es de mayor actividad digital, incremento de fraudes y accesos indebidos a cuentas bancarias y plataformas sensibles, el manejo de contraseñas vuelve a estar en el centro del debate sobre ciberseguridad. Sin embargo, muchas de las prácticas que durante años se consideraron “seguras” hoy quedaron obsoletas. Así lo explicó el ingeniero Miguel Ángel Gaspar director de Paraguay Ciberseguro, que a partir de las últimas recomendaciones del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) de Estados Unidos.

Durante 2025, el NIST actualizó su marco de referencia para la administración de identidades digitales y autenticación, específicamente a través de la publicación NIST SP 800-63B, un documento que hoy funciona como guía para empresas tecnológicas, bancos y plataformas globales como IBM, Amazon o Microsoft. El cambio no es menor: redefine cómo deben crearse, administrarse y protegerse las contraseñas.

Uno de los puntos centrales es la longitud. Según Gaspar, el NIST recomienda contraseñas robustas de al menos 12 caracteres, siendo ideal llegar a 15 o más, priorizando combinaciones largas y aleatorias antes que fórmulas complejas difíciles de recordar. Esta lógica surge tras años de análisis del comportamiento real de los usuarios, que tendían a reutilizar contraseñas o hacer modificaciones mínimas cada vez que se les exigía un cambio.

Otro quiebre importante con el pasado es la eliminación de los cambios periódicos obligatorios. La norma establece que no es necesario cambiar la contraseña si no existe un incidente de seguridad declarado, como una filtración o un evento confirmado por el proveedor del servicio. Forzar cambios frecuentes, lejos de mejorar la seguridad, llevó históricamente a malas prácticas previsibles y fáciles de vulnerar.

El nuevo enfoque se apoya fuertemente en la autenticación multifactor. La contraseña deja de ser el único elemento de protección y se combina con otros factores, como códigos temporales, aplicaciones autenticadoras o biometría. Gaspar subraya que primero debe existir una contraseña fuerte, y luego sumar uno o más factores adicionales para elevar el nivel de protección.

En este esquema cobra especial relevancia el uso de gestores de contraseñas o “llaveros digitales”. Herramientas como Bitwarden, Microsoft Authenticator, Google Authenticator o Authy permiten generar y almacenar contraseñas únicas y complejas para cada cuenta, protegidas por una única contraseña maestra con múltiples factores de autenticación. Pretender memorizar decenas de claves distintas, señala Gaspar, ya no es realista.

La recomendación también incluye evitar reutilizar contraseñas entre servicios y abandonar definitivamente las preguntas de seguridad, un método considerado débil y fácilmente explotable. Muchas de esas respuestas pueden encontrarse en redes sociales o bases de datos públicas, lo que las vuelve ineficaces como barrera de protección.

El estándar NIST, ampliamente adoptado a nivel internacional, propone así un cambio cultural en la gestión de la identidad digital: menos fricción innecesaria para el usuario, pero mayor robustez técnica. En un escenario de crecientes amenazas, la seguridad deja de depender de la memoria y pasa a apoyarse en herramientas, estándares y buenas prácticas consolidadas.

La Costanera sumará un nuevo símbolo: un monumento de casi 11 metros a Nuestra Señora de la Asunción

(Por BR) Asunción sumará en los próximos días un nuevo símbolo urbano y religioso. La capital contará con un monumento de gran escala dedicado a Nuestra Señora de la Asunción, patrona y fundadora espiritual de la ciudad, que será emplazado en el paseo central de la Costanera, detrás del Palacio de Gobierno. La obra demandó más de un año de trabajo, tendrá cerca de 11 metros de altura y será inaugurada, si el cronograma oficial se mantiene, entre el 14 y el 15 de agosto, coincidiendo con las celebraciones por el aniversario de la capital.

Proyección económica: dólar cerraría 2026 en G. 6.300, con inflación de 3,5% y crecimiento de 4,2%

Los agentes económicos redujeron nuevamente sus expectativas para el tipo de cambio, mientras mantuvieron sin cambios las proyecciones de inflación, crecimiento económico y tasa de política monetaria. Para el cierre de 2026, estiman que el dólar se ubicará en G. 6.300 y que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá un 4,2%, según la Encuesta de Expectativas de Variables Económicas (EVE) correspondiente a julio de 2026, elaborada por el Banco Central del Paraguay (BCP). 

Le dijeron que nadie imprimiría de madrugada: la idea que convirtió a Printos en la imprenta 24 horas que emplea a 45 personas

(Por NL) Todo comenzó hace unos 15 años con una computadora que tenía en su casa, una impresora de escritorio y un pequeño local de apenas dos por tres metros. A partir de esos recursos, nació lo que finalmente se convertiría en una de las imprentas más reconocidas de Asunción. Sin embargo, el crecimiento de Printos no se explica solo por la inversión en equipos o la ampliación de servicios, que al inicio eran muy limitados, sino también por una decisión que tomó posteriormente su fundador, Luis Enrique Rene Melzer Resquin: mantener el negocio abierto las 24 horas cuando prácticamente nadie creía que pudiera funcionar.