“En 50 años podríamos tener un Terminator. Hay que pararlo ahora”

Los expertos en inteligencia artificial están asustados con la posibilidad de que sus avances acaben como las investigaciones que llevaron a la bomba nuclear. Toby Walsh, investigador estrella del centro de élite australiano NICTA, es el principal promotor de la carta que, liderada por Stephen Hawking, exige la prohibición de los robots asesinos...

El texto ha logrado ya más de 17.000 firmas de científicos, entre ellos 2.500 especialistas en robótica, y ha monopolizado la atención en el mayor congreso del mundo sobre inteligencia artificial, que este año se ha celebrado en Buenos Aires. "Tenemos detrás a muchas organizaciones y sobre todo al mundo científico. Esto es imparable", explica Walsh en un receso del congreso. "El objetivo es lograr que la ONU haga una prohibición expresa de los robots asesinos. Eso lleva tiempo, pero lo lograremos. Es evidente que una organización terrorista no va a hacer caso a la ONU, pero sí las empresas de armamento. Por ejemplo, se ha logrado vetar los láser para cegar a prisioneros. Y ya no se fabrican. Usted no los va a ver ni siquiera en Siria. A una empresa de armamento no le interesa ir contra la ONU, perdería a sus mejores clientes".

Eduardo Velázquez: “En delitos económicos, cuando no hay elementos que sustenten la teoría, corresponde absolver a las personas acusadas”

(Por NL) En procesos por lesión de confianza, malversación de fondos públicos, administración en provecho propio, cohecho pasivo (coima) y otros hechos punibles vinculados al manejo de recursos económicos del Estado, el sistema judicial paraguayo enfrenta causas de alto impacto económico e institucional que suelen concentrar fuerte atención pública y mediática.

Mini vacaciones con todo incluido: Tatá Lodge, una experiencia de pesca y desconexión en Paso de la Patria

(Por NL) A poco más de cuatro horas y media de Asunción, cruzando hacia Corrientes, hay un lugar que está en la mente de los paraguayos cuando piensan en una escapada corta y se trata de Tatá Lodge, en Paso de la Patria. Un destino donde la idea no es correr de un lado a otro, sino llegar, bajar el ritmo y quedarse unos días entre pesca deportiva, buena comida y el sonido constante del río.