Robots que entrenan tenis: la inteligencia artificial pasa del software al movimiento físico

El tenis se ha convertido en el nuevo campo de pruebas de la inteligencia artificial. Tras décadas demostrando su superioridad en juegos de mesa como el ajedrez o el Go, donde las reglas y el entorno son predecibles, la IA ahora enfrenta un desafío mucho más complejo: trasladar su capacidad de análisis a un cuerpo físico capaz de moverse, reaccionar y adaptarse en tiempo real.

Hasta ahora, las máquinas dominaban escenarios definidos. Resolver un problema en un tablero no requería enfrentarse a la inestabilidad del mundo físico: equilibrio, fricción, inercia y velocidad de reacción eran factores que quedaban fuera de la ecuación. Jugar al tenis, en cambio, implica interpretar trayectorias a gran velocidad, ajustar la postura del cuerpo en milisegundos y coordinar movimientos con precisión casi automática, un desafío que durante años parecía prácticamente irresoluble para los robots.

El avance más reciente rompe esa barrera mediante un enfoque innovador: aprender a partir de movimientos humanos imperfectos. En lugar de imitar una técnica ideal, los investigadores entrenaron a los sistemas con desplazamientos, golpes de derecha y revés, y ajustes de posición tomados de jugadores reales, incorporando la variabilidad propia de los humanos. Esta metodología busca construir capacidad de adaptación, no solo replicar acciones predeterminadas.

El sistema, conocido como Latent, comenzó en un entorno reducido: una pista de tenis más pequeña que una real, donde el robot interiorizó patrones fundamentales de movimiento y golpeo. Poco a poco, fue capaz de corregirse a sí mismo, ajustando el ángulo de la raqueta, la postura y la velocidad de reacción ante cada pelota sin depender de un patrón rígido.

Posteriormente, estos aprendizajes se trasladaron al robot humanoide Unitree G1, equipado con múltiples grados de libertad que le permiten desplazarse de forma relativamente fluida. En pruebas físicas, ha demostrado la capacidad de devolver pelotas a más de 50 km/h y mantener intercambios básicos con jugadores humanos en una pista real. No se trata de competir con profesionales, sino de interactuar con un entorno impredecible, donde cada golpe implica ajustar variables no controladas y cada error requiere un cálculo dinámico inmediato.

Este desarrollo marca un paso clave en la evolución de la inteligencia artificial: de sistemas que entienden reglas a sistemas que comprenden el mundo físico. La transición de lo digital a lo tangible no solo tiene implicaciones para el deporte, sino también para la industria, la manipulación de objetos, la asistencia en entornos complejos y la interacción directa con humanos.

Aunque los avances en IA en el tenis no suelen generar la misma atención que una victoria histórica en ajedrez, representan un cambio profundo. Por primera vez, la inteligencia artificial aprende a moverse en entornos diseñados para humanos, adaptándose a la incertidumbre y la imperfección que caracterizan nuestro mundo. Es un paso silencioso, pero determinante, hacia sistemas capaces de actuar de manera autónoma en escenarios reales y dinámicos.

El tenis, más que un juego, se convierte así en un laboratorio de movilidad y adaptación para robots. Y, mientras las máquinas todavía no buscan derrotar a los humanos en la cancha, demuestran que su inteligencia ya no se limita a procesar información, sino que puede trasladarse al cuerpo, abriendo un nuevo capítulo en la interacción entre humanos y robots.

Tienda Gonzalito desembarca en Asunción con su primera sucursal y consolida su crecimiento en el mercado de electrodomésticos

(Por TA) Tienda Gonzalito inauguró oficialmente su primera sucursal en Asunción y marcó un nuevo paso en su proceso de expansión. La empresa abrió las puertas de su local sobre la avenida Artigas 1502, donde concentrará además las funciones de casa matriz, con el objetivo de acercar sus productos y servicios a los clientes de la capital y del área metropolitana.

Remesas paraguayas: España y Argentina lideran la lista de países de origen (enviaron US$ 318,9 millones en el primer trimestre)

(Por SR) Las remesas familiares alcanzaron US$ 318,9 millones en lo que va del año y un récord de US$ 1.350 millones en 2025, con España como principal origen. Para el economista y director de DCR, Daniel Correa, este flujo sostiene hogares, consumo e inclusión financiera, además el récord tiene una doble lectura: por un lado, muestra la importancia de la migración paraguaya como sostén económico de muchos hogares; por otro, revela una cuestión estructural de fondo.

Made in Paraguay: la ley de bienes de alta tecnología atrae sus primeros proyectos (antes de entrar plenamente en vigencia)

(Por MV) Paraguay busca avanzar desde la importación hacia la producción de bienes tecnológicos. En ese contexto, una empresa analiza instalar una línea de ensamblaje de notebooks en Ciudad del Este, una iniciativa impulsada por la Ley N.º 7546/25, que promueve la fabricación y el ensamblaje de equipos eléctricos, electrónicos, electromecánicos y digitales en el país. Según el viceministro de Industria, Javier Viveros, el interés surgido incluso antes de la reglamentación de la normativa evidencia su capacidad para atraer inversiones, fomentar empleo calificado y fortalecer el desarrollo industrial local.

Luis Bogado: “La industria nacional vive un crecimiento importante, cada vez hay más empresas exportadoras”

Desde una empresa familiar nacida en Presidente Franco hasta una red de 32 tiendas y presencia en el deporte profesional paraguayo, Luis Bogado lidera la expansión de Kyrios con la mirada puesta en el Mercosur y las comunidades de paraguayos en el exterior. En esta entrevista, el director de la firma repasa su recorrido empresarial, reflexiona sobre los desafíos del liderazgo, analiza las fortalezas y debilidades del empresariado nacional y sostiene que Paraguay ofrece condiciones atractivas para invertir, aunque aún enfrenta importantes desafíos en salud y educación.