El viceministro de Urbanismo, Vivienda y Hábitat, Jorge Bosch, explicó que uno de los primeros pasos consistió en reducir en un 50% el impuesto inmobiliario para las propiedades ubicadas dentro del centro histórico. "Ese era el punto clave. Es el primer paso que se tiene que dar para poder revitalizar una ciudad", afirmó. Según señaló, la medida busca atraer nuevamente a propietarios, comerciantes y desarrolladores inmobiliarios para revertir el proceso de deterioro que experimentó la zona durante los últimos años.
El urbanista sostuvo que este fenómeno no representa un problema exclusivo de las capitales, sino que también ocurre en ciudades y barrios cuando pierden población o actividad económica. En ese sentido, indicó que la recuperación requiere un conjunto de acciones coordinadas y que los incentivos fiscales constituyen el punto de partida para estimular nuevas inversiones y favorecer el repoblamiento del centro.
Bosch también destacó la necesidad de adaptar la oferta habitacional a las nuevas demandas. Explicó que actualmente el centro alberga alrededor de once universidades, lo que genera una demanda creciente de departamentos pequeños destinados a estudiantes, profesionales y técnicos que llegan desde el interior del país o del extranjero. "Hoy hacen falta departamentos de uno o dos dormitorios para alquiler, similares a los edificios multifamily que funcionan en otros países", comentó.
El viceministro explicó que este tipo de desarrollos presenta ventajas importantes para el mercado inmobiliario. Al ubicarse en sectores con alta cobertura de transporte público, no requieren grandes playas de estacionamiento, lo que reduce considerablemente los costos de construcción y facilita la creación de viviendas accesibles para quienes buscan instalarse temporal o permanentemente en el centro.
A las medidas económicas se suman obras que ya modifican el paisaje urbano. Bosch resaltó la eliminación del cableado aéreo sobre la calle Palma, la instalación de iluminación LED y el refuerzo de la seguridad mediante mayor presencia policial. "Hoy el centro cambió totalmente. Hay buena iluminación, ya no están los cables y también se nota una mayor seguridad", expresó.
El arquitecto aseguró que estos cambios ya comienzan a reflejarse en una mayor concurrencia de personas, especialmente durante los fines de semana. Comentó que recorrió recientemente varios sectores del microcentro y observó calles con bares, restaurantes y espacios gastronómicos repletos de jóvenes y familias. A su criterio, la recuperación del espacio público y la aparición de nuevos atractivos comerciales generan un efecto positivo que incentiva el regreso de los ciudadanos al casco histórico.
Además de las mejoras visibles, Bosch recordó que el proceso contempla inversiones de mayor escala financiadas con apoyo internacional. Entre ellas mencionó la renovación integral de calles, veredas y cruces peatonales en los principales corredores del centro, así como la recuperación total del Parque Caballero, que este año celebra su centenario. "Todo eso va a quedar prácticamente nuevo", afirmó.
El proyecto también prevé la construcción del futuro Museo de Ciencias en el sector de la barranca contigua al Parque Caballero, además de otras intervenciones urbanas que se ejecutarán de manera progresiva. Bosch sostuvo que la transformación no ocurrirá de un día para otro, pero aseguró que el proceso ya comenzó y que las distintas instituciones trabajan de manera coordinada para consolidar un centro histórico más atractivo, habitable y dinámico para los próximos años.
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