Almacén Catedral nació de Matías Ortiz y su esposa, María Paz Chamorro, hija de María Lina, propietaria original de Cambá. “La idea de abrir un local propio no surgió de un día para otro; fue un proyecto que ambos veníamos madurando desde hace cinco o seis años, hasta encontrar el lugar en el barrio Catedral”, contó Matías.
Arquitectos de profesión, Ortiz y Chamorro también quisieron que el proyecto dialogara con el entorno. Para ellos, la revitalización del Centro Histórico de Asunción representa una oportunidad para recuperar espacios y generar nuevas experiencias para quienes viven, trabajan o visitan la zona.
“Principalmente notamos que era un barrio altamente cargado por la memoria histórica y arquitectónica. Se encuentran el Panteón de los Héroes, las plazas, el ferrocarril y, puntualmente, la zona donde nosotros estamos es un área ya de transición, en donde se mezcla lo comercial, los oficinistas y también lo residencial. Hay una mixtura interesante ahí, ni qué decir también de la cercanía con el Teatro Latino”, resaltó.
Para convertir la propiedad en el nuevo emprendimiento, los propios dueños estuvieron involucrados en el proceso de intervención arquitectónica. La casona, que se encontraba ociosa, fue restaurada durante aproximadamente siete u ocho meses, con el objetivo de conservar su esencia y poner en valor aquellos elementos que le daban identidad.
El resultado es un espacio que mantiene el carácter de la construcción original, pero incorpora una propuesta gastronómica pensada para distintos momentos del día. Almacén Catedral abre desde temprano y extiende su atención hasta la noche, con opciones que van desde desayunos y meriendas hasta almuerzos y propuestas para después del teatro.
La carta recupera algunos de los sabores clásicos asociados a Cambá, pero también incorpora recetas propias. Para el almuerzo cuentan con un menú diario de tres semanas, con alternativas clásica, ejecutiva y keto, además de sopa del día.
Durante la tarde, el protagonismo pasa a las masitas, dulces y opciones de merienda. Entre los productos más pedidos aparecen el latte, los mixtos, croissants, pastafrola y cheesecake, además de variedades de tortas y alternativas sin azúcar y sin harina.
La propuesta también tiene un componente de “almacén” propiamente dicho. En un sector del local se exhiben distintos productos para que los clientes puedan recorrerlos y elegir qué llevar o consumir, reforzando el concepto que da nombre al establecimiento.
En cuanto a los sabores salados, la carta mantiene una selección de clásicos de Cambá, pero suma creaciones propias de Almacén Catedral. Entre ellas aparecen el sándwich de milanesa Almacén y el lomito Almacén, recetas desarrolladas junto con el chef del nuevo espacio.
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