Una pulsera con corazón para medir el estrés

Durante 2015 se venderán 76,1 millones de wearables, según cifras facilitadas por la consultora IDC. De ellos, la mayoría serán dispositivos para llevar en la muñeca: smartwatches y pulseras de monitorización. Por eso no es de extrañar que los principales fabricantes estén volcando sus esfuerzos en crear estas tecnologías para llevar puestas con más funcionalidades y a precios más económicos...

Es el caso de firmas como Sony, que lleva tiempo apostando por esta categoría de producto. El último en llegar a su catálogo ha sido SmartBand 2, una pulsera de monitorización de la actividad que cuenta con un sensor de ritmo cardiaco, funcionalidades inteligentes y que puede utilizarse con dispositivos iOS y Android.
Sony SmartBand 2 es un wearable pensado y diseñado para llevar a diario y quitárselo solo en el momento de cargar su batería. Su pulsera está fabricada en silicona de larga duración y su superficie es lisa, por lo que la suciedad no se queda acumulada como suele ocurrir en los modelos que cuentan con una textura rugosa. Se sujeta a la muñeca con una hebilla de acabado metálico provista de una pestaña que se engancha en su interior para garantizar un agarre seguro.
Habitualmente este tipo de pulseras incorporan sensores como un acelerómetro con el que son capaces de monitorizar las actividades diarias: caminar o correr. En el caso de SmartBand 2, y gracias a que también incluye un sensor de ritmo cardiaco, la pulsera registra de forma automática cualquier actividad que se realice al tiempo que recrea un mapa de la frecuencia cardiaca unas seis veces por hora. Al tener en cuenta el tiempo entre latido y latido (además del pulso y el sueño), puede ofrecer información sobre los niveles de estrés y cómo evolucionan durante la jornada.

Junio Dantas: “Tenemos la expectativa de llegar a US$ 1.000 millones en negocios durante la Expo Paraguay Brasil”

La Expo Paraguay Brasil 2026 llegará a Hernandarias con una expectativa muy superior a la edición anterior y con el objetivo de transformar el creciente interés de empresarios brasileños por instalarse, invertir o ampliar operaciones en Paraguay en acuerdos comerciales concretos. Además, para este año, el evento apunta a generar hasta US$ 1.000 millones en negocios y capitalizar el interés brasileño por Alto Paraná.