En la ceremonia se encontraban el general de brigada Pedro López Méndez, comandante del Comando de Artillería, junto al entonces gobernador de Paraguarí, Juan Carlos Baruja, entre otras autoridades. Pero lo que realmente capturó la atención de Alderetes fue la majestuosidad de la ciudad, con un paisaje lleno de serranías, verdes y naturaleza en perfecta armonía, que parecía hecho para volar. “Dije: ‘Qué lugar increíble… no me quiero imaginar lo que será estar ahí en vivo’”, recuerda, aún emocionado, en conversación con InfoNegocios.
Posteriormente, le propusieron aprovechar una carrera de trail en la zona para conocer Paraguarí y fue así que, sin un plan de negocios ni expectativas, Alderetes aceptó. Al llegar, la experiencia superó cualquier idea previa, ya que los cerros, el clima y la geografía eran perfectos para el vuelo libre. “Sentí una magia especial. Todo parecía dispuesto para volar”, dice.
Los primeros vuelos comenzaron modestamente en un campo comunal y, con el tiempo, las autoridades locales le ofrecieron operar desde la pista del Comando de Artillería, un espacio estratégico en pleno corazón de la ciudad. Hoy, Parapente Asu funciona allí con un contrato anual. “No es común despegar y aterrizar en medio de una ciudad. Eso hace que la experiencia sea única”, explica.
El vínculo con Paraguarí se fue profundizando de manera natural, ya que Alderetes se mudó a la ciudad, construyó su casa en el ecobarrio Cerro Hû, frente al cerro Santo Tomás, completamente vidriada y sin paredes al frente. “Me levanto a la mañana, salgo al balcón y veo el cerro. Cumplí un sueño: despegar desde el Cerro Hû, volar y aterrizar frente a mi casa”.
Actualmente, Parapente Asu atiende a turistas y grupos empresariales, con capacidad para realizar hasta 70 vuelos diarios durante fines de semana de alta demanda. Cada vuelo tiene un costo de G. 650.000, y si se realizan dos vuelos el precio es de G. 850.000. La agenda de reservas suele estar completa con semanas de anticipación, especialmente los fines de semana, lo que refleja la creciente demanda por esta experiencia única a menos de 70 km de Asunción.
Además de los vuelos recreativos, Alderetes ofrece cursos de iniciación que incluyen clases teóricas, aerología, aerodinámica y manejo del material. El curso tiene un valor de US$ 1.690, con un 20% de descuento por pago al contado, y permite a los participantes aprender a volar de manera segura y profesional. Próximamente, Parapente Asu lanzará un tour nacional, visitando Ciudad del Este, Encarnación, Villarrica, Concepción y Pedro Juan Caballero, llevando la experiencia del vuelo libre a distintos puntos del país.

“Volar en parapente te da equilibrio, armonía y una sensación que ninguna otra aeronave puede brindar. Es lo más parecido a volar como un pájaro”, dice Alderetes, mientras observa cómo los pasajeros se emocionan y conectan con el cielo y la ciudad.
Definitivamente, esta historia concluye que nada es casual, sino causal: una imagen en un noticiero, un cerro y un impulso son hoy un proyecto de vida y un atractivo turístico que pone a Paraguarí en el mapa del vuelo libre y la aventura, a apenas dos horas de Asunción.