Humberto Nápoles Cobas y Juana Virgen Estrada Peña comentaron a InfoNegocios que arribaron a Paraguay en enero del año pasado con formación en finanzas y experiencia en docencia de baile. Su objetivo inicial no era el turismo, pero tras un proceso de adaptación e intentos de emprendimientos previos —desde venta de empanadas hasta trabajos de animación y presentaciones artísticas— terminaron apostando por un proyecto más ambicioso que era traer al país el concepto de alojamiento cápsula, muy difundido en Japón.
“Estudiamos mucho el país antes de venir”, explicaron, en referencia a la decisión de instalarse en Paraguay por su estabilidad relativa, costos de vida y oportunidades de desarrollo.
Construcción artesanal y trabajo intensivo
Cuba Linda Cápsulas, el proyecto que tomó forma de manera completamente auto gestionada según relatan, inicialmente evaluaron contratación de mano de obra local, pero los costos los llevaron a tomar una decisión radical de construir las cápsulas ellos mismos con sus propias manos.
El proceso duró aproximadamente dos meses y medio, con jornadas extensas que iban desde la mañana hasta la madrugada, incluso sin descanso los fines de semana. En ese tiempo levantaron la estructura de lo que hoy es un complejo de 18 cápsulas y 3 habitaciones adicionales.
La propuesta no es un hotel tradicional. Sus creadores insisten en que se trata de un “alojamiento” con un enfoque de convivencia, descanso y uso flexible de espacios comunes.
Cómo funciona el alojamiento cápsula
El complejo fusiona cápsulas individuales con áreas compartidas como sala de coworking, cocina equipada, terraza, sala de estar y espacios de relajación con proyección audiovisual.
Cada cápsula está diseñada en madera tratada, con aislamiento acústico, ventilación individual, lámpara de lectura, cortinas de privacidad y elementos básicos como sábanas, almohada, toalla y artículos de higiene. El espacio también cuenta con aire acondicionado y sistemas de ventilación para garantizar confort térmico.
Además, el establecimiento incorpora tres baños para huéspedes, internet de alta velocidad y zonas de trabajo para nómadas digitales o viajeros de corta estancia.
Precios y reservas
Las cápsulas tienen un costo aproximado desde G. 80.000 por noche, con variaciones según promociones o plataformas de reserva. Las habitaciones privadas oscilan entre G. 130.000 y G. 140.000. El desayuno puede estar incluido en ciertas promociones o adquirirse por separado por alrededor de G. 20.000. Las reservas se realizan principalmente a través de WhatsApp al +595 992 647429, redes sociales o plataformas como Airbnb, Booking y Expedia.
Un concepto con reglas claras
El alojamiento establece normas estrictas de convivencia: no se permite realizar fiestas, consumo de alcohol ni actividades que alteren el descanso de los demás huéspedes. El objetivo principal es ofrecer un espacio de silencio y relajación, especialmente pensado para mochileros, viajeros, trabajadores remotos y creadores de contenido.
También se implementan horarios de silencio entre las 23:00 y las 08:00.
Enfoque ecológico y experiencia sensorial
Uno de los diferenciales del proyecto es su enfoque ecológico. Los emprendedores afirman utilizar productos naturales y aceites esenciales para la limpieza y esterilización de los espacios, con el objetivo de reducir químicos agresivos y mejorar la experiencia sensorial del huésped.
El espacio busca además generar una atmósfera relajante mediante iluminación tenue, proyección de imágenes y ambientación pensada para el descanso.
Un modelo nuevo en el mercado local
El concepto de alojamiento cápsula, popularizado en Japón como solución eficiente de hospedaje urbano, llega así por primera vez con formato adaptado al contexto paraguayo. En un mercado donde predominan hoteles tradicionales y hostales, esta propuesta busca posicionarse como una alternativa híbrida entre privacidad, bajo costo y experiencia compartida.
Más allá del diseño, sus creadores destacan el esfuerzo personal detrás del proyecto y la intención de consolidarlo como un espacio sostenible, funcional y distinto a lo que hoy ofrece el mercado local.
“Es un lugar para descansar, no para hacer ruido”, resumen sus impulsores, quienes hoy apuestan a que esta idea pionera pueda consolidarse dentro del ecosistema turístico de Paraguay.