El departamento de Concepción cuenta actualmente con 206.181 habitantes, según los resultados oficiales del Censo Nacional de Población y Viviendas 2022, mientras que la capital departamental concentra unos 73.360 pobladores. En ese escenario, autoridades, empresarios y gremios coinciden en que la ciudad atraviesa uno de los momentos más importantes de su historia reciente.
Uno de los principales motores detrás de esta transformación es el megaproyecto de Paracel, la primera empresa paraguaya forestal-celulósica y el mayor emprendimiento privado en la historia del país. La futura planta de celulosa, cuya construcción industrial iniciará en 2027 y cuya primera fase operativa está prevista para 2028, contempla además un Polo de Desarrollo Industrial que generará alrededor de 7.000 empleos directos e indirectos.
La compañía cuenta con más de 203.000 hectáreas de tierras propias y moviliza inversiones complementarias en infraestructura vial, logística y energética. Entre ellas figuran nuevas rutas, líneas de distribución eléctrica y mejoras portuarias vinculadas a la hidrovía.
Para Ana Urbieta, presidenta de la Asociación de Comerciantes e Industrias de Concepción, la ciudad atraviesa actualmente un “movimiento económico emergente positivo”, impulsado tanto por inversiones públicas como privadas.
“Concepción, en las últimas décadas, presentó muchísimos desafíos, pero siempre supimos que somos una ciudad con muchísimo potencial y muchísimas oportunidades”, afirmó.
La empresaria sostuvo que históricamente el departamento fue clave para el desarrollo del país gracias a industrias vinculadas al cemento, la cal y la minería, aunque durante años no recibió el mismo nivel de atención estatal que otras regiones.
“Nunca tuvimos una inversión de capital privado de esta magnitud como el megaproyecto Paracel”, expresó.
Según explicó Urbieta, el impacto del proyecto ya empieza a sentirse en la economía local mediante la generación de empleo, el movimiento comercial y nuevas demandas de infraestructura.
Señaló además que, durante el pico de construcción de la planta, unas 10.000 personas podrían requerir viviendas en la zona, situación que ya impulsa inversiones inmobiliarias y el interés de empresas provenientes de otros departamentos.
“Concepción está teniendo el tiempo para prepararse y poder ofrecer viviendas, servicios y todo lo necesario cuando el proyecto llegue a su punto más álgido”, indicó.
Crecimiento de otros sectores
Urbieta también destacó que sectores como gastronomía, hotelería, comercio, bienes raíces y turismo empiezan a experimentar nuevas oportunidades de crecimiento. En ese sentido, mencionó el potencial turístico de la región, especialmente en zonas como Vallemí, donde las cavernas y la pesca deportiva podrían convertirse en industrias de alto impacto económico.
“Tenemos una riqueza natural impresionante y muchísimo potencial turístico todavía por explotar”, señaló.
Infraestructura en la zona
Por su parte, el intendente de Concepción, Bernardo Villalba Ayala, sostuvo que la ciudad “se está posicionando dentro de la esfera económica nacional”, gracias a una combinación de inversiones públicas y privadas que empiezan a cambiar el perfil económico de la región.
Entre las principales obras mencionó la ruta Pozo Colorado–Concepción, que será la primera ruta hormigonada del país, la construcción del Gran Hospital del Norte y el desarrollo de la futura costanera de Concepción.
“La ciudad está dando pasos gigantes con las grandes inversiones que hoy se están ejecutando”, afirmó.
Villalba remarcó que la instalación de la planta de celulosa, a unos 20 kilómetros de la capital departamental, representa un punto de inflexión para el norte del país.
“Concepción puede convertirse en el próximo polo de desarrollo económico del norte durante la próxima década”, aseguró.
Las industrias que mueven la economía
El departamento de Concepción tiene una participación del 2,8% en el Producto Interno Bruto (PIB) del país. Los negocios e industrias instalados en la zona impulsan la economía regional, el desarrollo de infraestructura y las exportaciones hacia mercados internacionales.
Una de las firmas más representativas es Frigorífico Concepción, que continúa posicionándose como una de las principales industrias que dinamizan la economía regional, tanto por la generación de empleo como por su impacto exportador.
A esto se suma el crecimiento de la Universidad Nacional de Concepción, que en las últimas décadas consolidó a la ciudad como un importante centro universitario del norte.
“Hoy también vemos oportunidades en hotelería, gastronomía, bienes raíces y distintos servicios vinculados a las nuevas inversiones”, agregó.
Desde el sector privado consideran que el desafío ahora será acompañar el crecimiento con infraestructura, capacitación y servicios públicos capaces de sostener la expansión proyectada. Urbieta mencionó, por ejemplo, la necesidad de fortalecer el sistema de salud, la conectividad y la formación técnica para responder a la demanda laboral que generarán los nuevos emprendimientos.
A pesar de los desafíos pendientes, tanto autoridades como empresarios coinciden en que Concepción atraviesa un momento histórico. Con inversiones multimillonarias, nuevas industrias y una ubicación estratégica conectada a la hidrovía, la ciudad empieza a perfilarse como uno de los puntos con mayor potencial económico del país.