La resolución se fundamenta en un análisis técnico realizado por la Subgerencia General de Operaciones Financieras y la Superintendencia de Bancos, que evaluó el porcentaje máximo de las comisiones percibidas por las operadoras y los emisores sobre el valor cobrado a los comercios por los servicios de intermediación de pagos electrónicos.
La normativa alcanza a los emisores y a todas las operadoras que participan en cualquier etapa del proceso de intermediación de pagos con tarjetas de crédito y débito, independientemente del medio tecnológico utilizado o de la función que desempeñen dentro del sistema.
El nuevo esquema representa la segunda etapa de una reducción gradual iniciada en julio de 2025. En ese momento, el tope máximo era del 4% para las operaciones con tarjetas de crédito y del 3% para las de débito.
La directora ejecutiva de la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban), Liz Cramer, explicó que la disposición reduce en un punto porcentual el límite superior de las comisiones, aunque recordó que detrás de cada pago con tarjeta existe una infraestructura tecnológica que permite procesar operaciones tanto a nivel nacional como internacional.
“Cada transacción requiere una red tecnológica que garantiza la autorización, el procesamiento y la seguridad de la operación. Esa infraestructura tiene costos que varían de acuerdo con el volumen de operaciones de cada comercio”, señaló.
Para el economista Daniel Correa, la medida representa un cambio estructural para el ecosistema de pagos electrónicos del país. Explicó que la disminución de las comisiones abarata el costo de aceptar pagos con tarjeta, lo que incentiva a más comercios, especialmente pequeños y medianos, a incorporar terminales POS, códigos QR y otras soluciones digitales.
“Cuando aceptar pagos electrónicos cuesta menos, más negocios se incorporan al sistema formal. Eso genera un círculo virtuoso: aumenta la cantidad de comercios que reciben pagos electrónicos, más consumidores utilizan estos medios y el ecosistema gana eficiencia”, sostuvo.
Además, destacó que Paraguay venía operando con comisiones superiores a las observadas en varios mercados de la región, por lo que la reducción acerca al país a estándares internacionales y mejora su competitividad.
Los sectores con mayor volumen de operaciones, como supermercados, gastronomía, farmacias y servicios, figuran entre los principales beneficiados por la disminución del costo por transacción, ya que la medida mejora sus márgenes y reduce la necesidad de trasladar esos costos al consumidor.
Si bien los comercios se benefician directamente, el nuevo escenario obliga a bancos y operadoras a redefinir parte de su estrategia de negocios. Según Correa, “la reducción de las comisiones implica menores ingresos por intermediación, por lo que las entidades deberán apostar por una mayor eficiencia operativa y por nuevas fuentes de ingresos. La competitividad ya no pasará por cobrar más comisiones, sino por ofrecer mejores servicios”.
Entre las principales estrategias aparecen la automatización de procesos, la reducción de costos internos, la modernización de la infraestructura tecnológica y el desarrollo de nuevos productos, como soluciones integradas de cobro, herramientas de análisis para comercios, financiamiento en el punto de venta, programas de fidelización y servicios de conciliación.
Asimismo, el economista considera que la innovación tecnológica será determinante para sostener la rentabilidad, con una mayor apuesta por pagos sin contacto, billeteras digitales, QR interoperables y sistemas de autorización cada vez más ágiles.
La nueva integrante del Directorio del Banco Central del Paraguay, Liana Caballero Krause, aclaró a los medios de comunicación que la reducción también alcanza a las operaciones realizadas mediante códigos QR. Explicó que el QR es únicamente el mecanismo que inicia el pago, mientras que el costo depende del medio asociado detrás de la operación.
“La mayoría de los QR actuales están vinculados a tarjetas de crédito o débito. Por lo tanto, desde ahora esas operaciones también estarán sujetas a los nuevos topes del 3% para crédito y 2% para débito”, indicó.
Sin embargo, el siguiente paso ya está en marcha. El BCP confirmó que el pasado 29 de junio puso en producción el QR Hub, una infraestructura que permitirá próximamente realizar pagos mediante QR directamente desde cuentas bancarias, utilizando transferencias del Sistema de Pagos del Paraguay (Sipap).
Al eliminar la dependencia de las marcas internacionales de tarjetas, el regulador prevé que este sistema pueda operar con costos incluso inferiores al actual 2% fijado para las tarjetas de débito. Para ello, el Banco Central prepara un reglamento de transparencia que establecerá las condiciones de funcionamiento de este nuevo esquema.
Para el economista Jorge Garicoche, “medidas como esta contribuyen a mejorar el funcionamiento del sistema financiero y favorecen la formalización de la economía, aunque no son, por sí solas, determinantes para atraer inversiones”. A su criterio, las decisiones de inversión continúan dependiendo principalmente de factores como la infraestructura, la disponibilidad de energía, la seguridad jurídica y la estabilidad institucional.