Paraguay Industrial arranca con US$ 100 millones y busca destrabar inversión, tecnología y capacidad exportadora

(Por MV) El sector industrial suma una nueva herramienta de financiamiento con el lanzamiento de Paraguay Industrial, un programa impulsado por el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) y la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) que inicia con una disponibilidad de US$ 100 millones y busca atender una de las principales necesidades señaladas por las empresas del sector: contar con crédito de largo plazo, tasas más previsibles y garantías suficientes para poder invertir y crecer.

La línea permitirá financiar hasta US$ 2,5 millones por beneficiario, con plazos de hasta 15 años y períodos de gracia de hasta 3 años. Los créditos estarán disponibles en guaraníes, con una tasa final máxima de 10,5%, y en dólares, con una tasa de 8,5%. Los recursos podrán destinarse a maquinaria, equipamientos, ampliación de instalaciones, nuevas plantas, capital operativo y otras inversiones vinculadas con proyectos industriales.

Fernando Lugo López, gerente general de la AFD, explicó que el programa surge a partir de una necesidad concreta detectada en el sector y que busca mejorar las condiciones que ya ofrecía la institución para la industria, especialmente en materia de plazos, período de gracia y tasas.

Uno de los diferenciales está precisamente en el costo final del crédito. Bajo el esquema habitual de la AFD como banca de segundo piso, la institución entrega recursos a bancos, financieras y cooperativas, pero son estas entidades las que determinan posteriormente la tasa para cada cliente.

En Paraguay Industrial, en cambio, la AFD estableció un techo de 10,5% en guaraníes y 8,5% en dólares, con el objetivo de que el menor costo de los recursos llegue efectivamente a la empresa industrial.

“Estamos haciendo un esfuerzo financiero importante para entregar estos recursos a las instituciones a menor costo y queremos que ese menor costo también se pueda traducir en el precio final que recibe el industrial”, explicó Lugo.

Una herramienta que responde a una necesidad del sector

Desde la Unión Industrial Paraguaya (UIP), la recepción fue positiva. Gerardo García, vicepresidente primero del gremio, señaló que el financiamiento era uno de los elementos que el sector todavía necesitaba para acompañar de manera más sostenida la expansión de las empresas.

“Si había algo que la industria no estaba teniendo hasta este momento, era un elemento financiero que nos pudiera acompañar para poder crecer”, sostuvo.

Las condiciones anunciadas pueden dar mayor margen para planificar inversiones que requieren años para madurar.

El tope de US$ 2,5 millones por empresa también resulta relevante para pequeñas y medianas industrias, especialmente aquellas que necesitan renovar maquinaria, incorporar automatización o ampliar capacidad productiva.

García sostuvo que la necesidad de actualizar plantas es cada vez mayor ante el avance de tecnologías como la inteligencia artificial y la automatización. Para el gremio, acceder a financiamiento con plazos más largos puede permitir que esa modernización no dependa únicamente de recursos propios o de créditos de corto plazo.

El foco está en empresas con potencial exportador

Paraguay Industrial estará dirigido principalmente a empresas con capacidad exportadora, aunque eso no significa que tengan que estar exportando actualmente.

Lugo aclaró que el objetivo es alcanzar también a compañías que todavía no logran cumplir con los volúmenes o requisitos exigidos por mercados externos y necesitan invertir para aumentar su capacidad productiva.

Los sectores priorizados son alimentos y agroindustria, metalmecánica, textiles y confecciones, y madera y sus manufacturas, actividades que el Gobierno identifica con mayor potencial para ampliar su contribución a la economía y a las exportaciones.

Desde la UIP también consideran que el programa puede tener un impacto más allá del mercado interno.

En ese sentido, García señaló que ampliar la capacidad productiva y actualizar plantas puede mejorar las condiciones de las empresas para competir en el exterior, donde la calidad y la productividad se vuelven determinantes.

Fogain, la otra pieza para destrabar créditos

El programa será complementado por el Fondo de Garantía Industrial (FOGAIN), creado para atender otro de los obstáculos que puede frenar inversiones: la falta de garantías suficientes.

La herramienta está pensada especialmente para empresas industriales con facturación superior a G. 15.000 millones. Las de menor facturación ya pueden recurrir a otros fondos de garantía administrados por la AFD.

Según explicó Lugo, el problema aparece con frecuencia en proyectos nuevos o expansiones importantes, donde una empresa puede tener capacidad de crecimiento, pero no suficientes garantías para respaldar el monto que necesita financiar.

Fogain funcionará como una cobertura complementaria y podrá respaldar hasta el 50% de la operación crediticia, dependiendo del tamaño del financiamiento.

Con esto, el objetivo es que la falta de garantías no termine dejando fuera del crédito a proyectos industriales que sí tengan viabilidad económica.

La AFD apunta a cerrar el año cerca de US$ 150 millones para la industria

El nuevo programa aparece además en un año de fuerte crecimiento del financiamiento al sector.

Lugo detalló que la AFD ya aprobó alrededor de US$ 110 millones en operaciones destinadas a la industria durante 2026, una cifra que calificó como récord para la institución.

La expectativa es que, con los créditos que comiencen a ingresar a partir de Paraguay Industrial, el financiamiento total al sector pueda cerrar el año cerca de los US$ 150 millones.

Según el gerente general de la AFD, ese dinamismo fue uno de los factores que impulsó la creación de una herramienta especializada para la industria.

El programa comienza con US$ 100 millones, pero el impacto buscado va más allá del volumen de créditos: apunta a generar inversión en nuevas plantas, ampliar capacidad, incorporar tecnología y facilitar que más empresas puedan alcanzar mercados internacionales.

El financiamiento resuelve una parte del desafío

El crédito no es el único factor que condiciona la expansión industrial. García señaló que otro de los principales desafíos está en la formación de mano de obra especializada. A su criterio, existe una necesidad de fortalecer las tecnicaturas y carreras vinculadas a ciencias y procesos industriales, para acompañar las nuevas inversiones con personal capacitado.

A esto se suma la infraestructura energética. García indicó que existen proyectos industriales que encuentran dificultades para instalarse debido a que determinadas zonas no cuentan con la capacidad o calidad energética requerida. Por eso, planteó la necesidad de avanzar en una mejor planificación entre municipios, ANDE y las instituciones vinculadas al desarrollo industrial.

Así, Paraguay Industrial y FOGAIN llegan para atender uno de los cuellos de botella más señalados por el sector: el acceso a financiamiento adecuado para inversiones de mayor escala.

Para la industria, la posibilidad de contar con plazos largos, tasas máximas conocidas y garantías complementarias puede abrir espacio para proyectos que hasta ahora encontraban dificultades para financiarse.

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