Plataformas, el nuevo “segundo sueldo” para miles de paraguayos: 20.000 choferes ya generan ingresos extra

(Por NL) En Paraguay, tener un solo empleo ya no es sinónimo de estabilidad económica, y aunque la tasa de desempleo se mantiene en niveles bajos, los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que crece la subocupación y cada vez más personas necesitan dos trabajos para sostener su nivel de vida. Es decir, hay más gente ocupada, pero una parte importante no logra cubrir sus gastos solo con su salario principal.

En ese sentido, las plataformas de transporte se convirtieron en la opción más rápida y accesible para generar ingresos adicionales. Aplicaciones como Uber, Bolt o MUV pasaron de ser una alternativa ocasional a transformarse en una verdadera red de “segundo empleo” para miles de paraguayos que, después de cumplir su jornada laboral, salen a manejar para completar el presupuesto del mes.

“Hay 30.000 conductores de plataformas registrados en Paraguay”, explica Basilio Duarte, presidente de la Federación Paraguaya de Conductores de Plataformas. “De esos, por lo menos 10.000 lo tienen como trabajo principal, y unos 20.000 aproximadamente lo tienen como segundo empleo”.

Del trabajo de oficina al volante

Según Duarte, hoy el perfil del conductor de plataformas es cada vez más diverso. Muchos no provienen del sector transporte, sino que llegan desde oficinas, comercios, industrias o áreas administrativas.

“La gente tiene su empleo en oficinas corporativas, tareas administrativas o lo que fuera, y el segundo empleo al terminar ese horario son las plataformas de transporte”, señala.

Lo esencial está en la facilidad de ingreso. “Una persona se inscribe ahora, se da de alta en la aplicación y en dos o tres horas ya está activo para trabajar. En el día mismo que se inscribió ya puede trabajar”, explica. Esa rapidez hace que las plataformas funcionen como un “salvavidas” económico para quienes necesitan dinero inmediato o un refuerzo al salario.

Por eso, incluso familias enteras estructuran sus finanzas alrededor de este sistema. “Hay gente que se compra un auto y lo paga haciendo plataformas. La cuota no sale de su sueldo principal, sino del propio auto. Su ingreso del trabajo formal queda para los gastos de la casa”, cuenta Duarte.

Cuántas horas y cuánta plata

No todos los conductores viven la misma realidad. El gremio distingue dos grandes grupos: los que alquilan vehículos y los que manejan su propio auto.

“Un 60% de los conductores que trabajan a tiempo completo lo hacen en vehículos alquilados, las famosas flotas. Y un 40% lo hace en sus vehículos propios”, detalla.

Esa diferencia impacta directamente en las horas de trabajo. “Un conductor que trabaja en un auto alquilado está entre 14 a 16 horas por día. En cambio, uno que usa su propio vehículo trabaja entre 6 a 10 horas por día en promedio”.

Aun así, Duarte asegura que la actividad es rentable. “El ingreso está por encima del salario mínimo vigente, muy por encima, dedicándole esas 10 horas por día”.

El problema es el desgaste que genera ese ritmo. “Los que lo tienen como trabajo principal hacen entre 150 a 200 kilómetros por día. El mantenimiento ya lo hacen prácticamente una vez al mes, cuando una persona que no hace plataformas lo hace cada seis meses”, explica.

Es decir, el conductor asume no solo el riesgo laboral, sino también el costo acelerado del vehículo que es su principal herramienta de trabajo.

Un sistema que suple al transporte público

Para Duarte, el crecimiento del sector también responde a una falla estructural. “La necesidad es mutua: la del conductor para generar ingresos y la del usuario que, por la deficiencia del transporte público, ve en las plataformas una opción por el bajo costo y la disponibilidad”.

“Hoy prácticamente todo el país ya está cubierto por el sistema de plataformas. El transporte público es deficiente, y nosotros entramos a cubrir esa necesidad”, agrega.

Seguridad y reglas claras

La expansión del sector también expuso a los conductores a mayores riesgos. Por eso el gremio impulsa una ley de protección. “Necesitamos un marco legal regulatorio que regule a las empresas y brinde protección al conductor y al pasajero”, sostiene.

Un proyecto presentado por el senador Kemper busca ordenar el sistema. Uno de los puntos centrales es la identificación del usuario. “Hoy un pasajero puede registrarse con un alias o sobrenombre. Queremos que esté plenamente identificado con sus datos reales”.

También preocupa la exigencia de licencia profesional categoría A. “Para muchos va a ser imposible. No es solo por el costo, sino por reglas que hoy tiene la ley. Por eso queremos una licencia especial para transporte en plataforma”.

Con el combustible como principal costo, el gremio ya apunta a un cambio de matriz. “Estamos apuntando a la electromovilidad. Queremos migrar a vehículos eléctricos. La idea es que de aquí a dos años gran parte del parque ya sea eléctrico”.

En paralelo, los conductores lanzaron su propia cooperativa. “La cooperativa de conductores de plataformas ya está abierta para ayudar a quienes no tienen auto propio o no acceden a créditos. Vamos a tener créditos blandos y la posibilidad de pagar incluso diariamente”, concluye Duarte.

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