“Desde la Secretaría Nacional de Turismo proyectamos un movimiento turístico igual o superior al registrado en la última medición consolidada”, afirmó Duarte en entrevista exclusiva con InfoNegocios, al explicar que Senatur tomó como referencia indicadores de movilidad interna, ocupación hotelera y flujo de visitantes internacionales.
La ministra sostuvo que el trabajo institucional se enfocó en asegurar una alta demanda en los principales polos turísticos del país. “El trabajo coordinado con gobernaciones, municipios y el sector privado apunta a sostener una alta demanda en destinos tradicionales y a diversificar la oferta hacia nuevas experiencias culturales, religiosas y comunitarias”, señaló.
En ese contexto, Duarte remarcó que el Gobierno apunta a superar la última cifra consolidada de impacto económico. “La expectativa es superar el umbral de US$ 71 millones de derrame económico”, expresó, y explicó que esa cifra se apoya en el fuerte consumo asociado al turismo interno y receptivo.
El impacto, según detalló, se refleja en múltiples rubros y servicios. “Ese impacto se explica por la combinación del turismo interno y el turismo receptivo, con gastos asociados a alojamiento, gastronomía, transporte, combustible, servicios, artesanías y actividades recreativas”, puntualizó, posicionando al feriado como uno de los más rentables del calendario nacional.
Sobre el flujo de visitantes, Duarte mencionó que la proyección mantiene altos niveles en destinos consolidados. “La proyección es mantener altos niveles de afluencia en destinos como Encarnación, Ciudad del Este, Caacupé, Areguá, San Bernardino, Ñeembucú y Misiones”, indicó, además de los principales circuitos de fe y naturaleza.
La ministra recordó que los antecedentes ya reflejaron cifras importantes en atractivos turísticos y que este año podría repetirse el fenómeno. “En la última medición, algunos atractivos superaron ampliamente los 20.000 y 30.000 visitantes”, sostuvo, lo que anticipa una alta concentración de turistas en corredores religiosos, culturales y binacionales.
El movimiento también se traslada con fuerza al sector transporte y al consumo vinculado a la movilidad interdepartamental. “Durante el feriado se registra un alto volumen de pasajeros en la Terminal de Ómnibus de Asunción y un movimiento masivo de vehículos en los principales corredores viales del país”, afirmó Duarte, destacando que el MOPC verifica esa dinámica mediante los datos de tránsito en puestos de peaje.
Ese comportamiento genera un derrame directo sobre rubros estratégicos y economías locales. “Esto genera un derrame directo en transporte terrestre, estaciones de servicio, peajes, comercios de ruta, mipymes y servicios logísticos”, subrayó la ministra, al tiempo que señaló que muchas ciudades intermedias se benefician como puntos de paso o estadía.
Finalmente, Duarte destacó que el turismo no solo fortalece la hotelería y la gastronomía, sino también sectores emergentes que se convierten en protagonistas durante Semana Santa. “Además del hospedaje y la gastronomía, se observa un crecimiento sostenido en artesanía, agencias de turismo, guías locales, comercios de cercanía y experiencias culturales”, concluyó, afirmando que el turismo permite que los ingresos lleguen directamente a comunidades y familias del interior.