Se pone en marcha la etapa final de una de las mayores inversiones privadas del país (US$ 200 millones inicialmente)

Con el anuncio del cierre del financiamiento del proyecto de la planta de Cementos Concepción (Cecon) se pone en marcha la etapa final de este importante proyecto para el norte del país y para el desarrollo de todo el Paraguay.

Esta empresa, parte del Grupo Cartes, está financiada por entidades financieras de capital paraguayo, principalmente a través de Basa Capital y Banco Sudameris, financiación de la que también participan Banco Familiar, Banco Regional, Banco Continental, BNF y Visión Banco.

Con una inversión inicial de US$ 200 millones, la construcción de la cementera de Cecon se convierte en una de las mayores inversiones privadas del país, destacando que la misma no se detuvo en ningún momento a pesar de la incertidumbre generada por el contexto económico mundial.

Además, cabe mencionar que actualmente emplea a 1.500 personas trabajando en la construcción de la obra y que generará 500 puestos de trabajo directos, beneficiando principalmente a las comunidades de Cerro Morado y Tres Cerros, comunidades que por primera vez tienen acceso al agua potable a través de plantas de tratamiento de Cecon.

Además, contemplan conservar el corredor biológico de la zona y la adquisición de certificados ambientales por US$ 1.8 millones para conservación de los bosques, de manera a que el impacto ecológico generado por la planta de Cecon sea también positivo.

Por todo esto, el cierre de financiamiento de esta planta modelo que tendrá una capacidad de producción de 1 millón de toneladas al año.

Guerra en Medio Oriente: cómo el shock externo reconfigura las expectativas económicas en Paraguay

A poco más de un mes del inicio de la guerra en Medio Oriente, la economía global ya muestra efectos rápidos, tanto en los mercados financieros como en los flujos comerciales. Paraguay, pese a estar geográficamente alejado del conflicto, no quedó al margen: el encarecimiento del petróleo, la presión sobre la inflación, el cambio en las expectativas de tasas y una mayor aversión al riesgo comienzan a configurar un nuevo escenario para la economía.