Según datos del consultor especializado Alberto Duarte, en el país existen más de 369.000 mipymes registradas que generan más de 2 millones de empleos, lo que representa alrededor del 75% de la población ocupada.
Sin embargo, el panorama es preocupante: el 85% de estas compañías no cuenta con un plan estratégico, el 65% opera en la informalidad y la mitad no capacita a sus empleados en herramientas digitales.
Duarte sostuvo que las ventas del sector cayeron entre un 20% y un 30% durante el período 2024-2025, un golpe duro para un segmento que ya arrastraba debilidades estructurales. Además, el 31% de las empresas no dispone de internet de alta velocidad, lo que las coloca en una posición extremadamente vulnerable.
Según el consultor, la aceleración de la digitalización podría dejar fuera del mercado a muchas de estas compañías en un plazo de entre tres y cinco años si no logran adaptarse a tiempo.
Frente a este escenario, se encuentra vigente el Programa Nacional de Transformación Digital para Mipymes, una iniciativa que ofrece webinars, talleres y otras herramientas prácticas. Entre los contenidos se destacan el uso de inteligencia artificial generativa, las ventas por WhatsApp y redes sociales, el diseño y la comunicación, la organización y la productividad, la gestión de clientes, así como los sistemas de pago y facturación digital.
Duarte señaló que este programa busca que los empresarios puedan adecuarse a los nuevos tiempos sin necesidad de realizar grandes inversiones iniciales.
Los resultados ya son visibles. Según Duarte, las compañías que participaron en el programa triplicaron las consultas en sus tiendas y redujeron en un 70% el tiempo de atención al cliente. En el rubro gastronómico, aumentó la frecuencia de publicaciones en redes sociales y las reservas crecieron un 40% gracias al entrenamiento en herramientas de Meta. En el sector de servicios profesionales, se concretaron ocho negocios adicionales, entre otros indicadores positivos.
Ante la consulta sobre cómo impulsar la transformación digital en las mipymes considerando sus presupuestos limitados, Duarte explicó que el proceso no comienza con la compra de tecnología, sino con un cambio de mentalidad.
Uno de los principales errores es creer que digitalizar implica realizar grandes inversiones. “En realidad, se trata de identificar los procesos que generan más valor y optimizarlos de forma gradual. Las mipymes deben priorizar soluciones simples, accesibles y con resultados medibles”, señaló.
Existen herramientas digitales de bajo costo e incluso gratuitas que permiten mejorar la comunicación con los clientes, automatizar tareas administrativas, fortalecer las ventas y tomar decisiones basadas en datos.
Para Duarte, la clave está en avanzar paso a paso, diagnosticar la situación actual, definir objetivos concretos y capacitar a las personas. “La tecnología sin personas preparadas no genera transformación”, afirmó.
Además, consideró fundamental impulsar ecosistemas de colaboración entre el sector público, el sector privado, la academia y los gremios empresariales para acercar capacitación, financiamiento y acompañamiento a las empresas.
“La transformación digital no debe ser vista como un gasto, sino como una inversión estratégica para aumentar la competitividad, la productividad y la sostenibilidad de las mipymes”, remató.
Por último, consultado sobre si la aplicación de herramientas digitales en los procesos empresariales debe convertirse en una política de Estado o quedar librada a la libre competencia, Duarte fue contundente: la transformación digital debe ser una política de Estado. Sin embargo, aclaró que esto no significa intervenir en las decisiones empresariales ni reemplazar la dinámica del mercado, sino crear las condiciones necesarias para que las empresas puedan adaptarse y competir.