Mientras Paraguay busca agregar más valor a su producción agropecuaria, Guairá se prepara para recibir una inversión que promete cambiar el perfil productivo del departamento. Se trata de Hibernia Guairá, una planta agroindustrial que combinará la producción de azúcar y etanol a partir de la caña de azúcar, con la proyección de generar más de 300 empleos directos y un impacto que alcanzará a productores, transportistas, comercios y prestadores de servicios de la zona.
La iniciativa, presentada por la Unión Industrial Paraguaya (UIP), busca consolidar un nuevo polo agroindustrial en una región históricamente vinculada al cultivo de la caña, mediante la incorporación de tecnología para procesar la materia prima en origen y generar productos con mayor valor agregado. El proyecto beneficiará principalmente a productores de Iturbe, Borja, San Salvador, Ñumí y José Fassardi, donde la cañicultura representa una importante fuente de ingresos para cientos de familias.
Además del efecto sobre la producción agrícola, la planta pretende convertirse en un motor de desarrollo regional. La demanda de caña dinamizará la economía local y fortalecerá una cadena de valor que involucra transporte, logística, servicios, comercio e infraestructura, ampliando las oportunidades de inversión en el interior del país.
Para Carlos Morínigo, CEO de Hibernia Guairá, el alcance del proyecto va mucho más allá de una nueva industria. “El alcohol es el combustible del futuro. Este es el inicio de un proceso de industrialización que traerá muchísimo desarrollo para el Paraguay. A partir del alcohol vamos a desarrollar nuevas industrias donde esta materia prima tendrá un papel fundamental”, afirmó a InfoNegocios.
El ejecutivo sostuvo que el crecimiento de la producción nacional de etanol permitirá reducir la dependencia de los combustibles importados derivados del petróleo, fortalecer la seguridad energética del país y generar una mayor demanda para la producción agrícola nacional. En un contexto en el que los biocombustibles ganan protagonismo en la transición energética mundial, Paraguay busca aprovechar su disponibilidad de materia prima para posicionarse como un proveedor competitivo de combustibles renovables.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su apuesta por la sostenibilidad. La planta funcionará bajo un esquema de economía circular, utilizando el bagazo de la caña como combustible para abastecer sus propios procesos industriales, eliminando la necesidad de utilizar leña y reduciendo significativamente su impacto ambiental.
Morínigo explicó que la planta “será totalmente circular. No quemaremos un kilo de leña, nos autoabasteceremos con el bagazo de la caña y también generaremos nuestra propia energía”. Este modelo permitirá aprovechar prácticamente el ciento por ciento de la materia prima y disminuir los costos energéticos de operación.
El proyecto también recibió el respaldo de la Unión Industrial Paraguaya. Tras recorrer las instalaciones donde se desarrolla la futura planta, el presidente del gremio, Enrique Duarte, destacó el papel que este tipo de inversiones tiene en la transformación productiva del país.
“Proyectos como Hibernia Guairá demuestran que la industrialización del Paraguay pasa por agregar valor a nuestra producción, generar empleo de calidad y desarrollar industrias que fortalezcan la competitividad y la seguridad energética nacional”, expresó Duarte durante la presentación del proyecto. Además, consideró que la inversión refleja el potencial del interior para atraer industrias de alto impacto económico.
La iniciativa se suma a otras inversiones que buscan fortalecer el sector de los biocombustibles, considerado uno de los segmentos con mayor potencial de crecimiento dentro de la agroindustria paraguaya. El aumento de la producción de etanol no solo permitirá sustituir parte de las importaciones de combustibles fósiles, sino que también abrirá nuevas posibilidades para la exportación y el desarrollo de industrias vinculadas a la bioenergía.
Con la construcción de Hibernia Guairá, el departamento apuesta por recuperar protagonismo dentro del mapa industrial del país. La combinación de empleo, innovación, valor agregado y sostenibilidad convierte a este proyecto en una de las inversiones agroindustriales más relevantes anunciadas para la región en los últimos años. Si las proyecciones se cumplen, Guairá no solo aumentará su capacidad de procesamiento de caña de azúcar, sino que también sentará las bases para consolidarse como un referente nacional en la producción de azúcar y etanol, con lo que impulsará un modelo de desarrollo con impacto directo sobre la economía regional y la competitividad del Paraguay.