Demanda de almidón de mandioca aumentó en mercados internacionales (industria local busca diversificar productos)

La mandioca es una materia prima industrializada por Codipsa, cuyo director ejecutivo, Hans Theodor Regier, manifestó que este año es diferente a los años anteriores en cuanto al volumen disponible de materia prima.

“Tenemos menos disponibilidad de materia prima que en los años anteriores, por dos motivos: el año pasado, en la época de plantación de mandioca, de julio a octubre, tuvimos una sequía muy prolongada; y, por otro lado, a principios de año, hubo exceso de humedad y en consecuencia muchas plagas”, precisó.

A esto se suma menos superficie de plantaciones del tubérculo y al mismo tiempo, menos rendimiento por hectárea. Todo esto derivó en el alza del precio de la mandioca, que pasó de G. 300 a G. 700 por kilo. Si bien eso beneficia a los productores, la industria trabaja con menor capacidad.

Codipsa trabaja con 5.000 productores de mandioca para abastecer a cuatro plantas, ubicadas en las ciudades de Caaguazú y San Pedro, y emplea a 200 colaboradores. Las fábricas poseen una capacidad de producción de 50.000 toneladas de almidón de mandioca al año. No obstante, esta capacidad aún no se aprovecha al máximo.

“La demanda del almidón en los mercados internacionales aumentó durante esta pandemia, y consecuentemente teníamos que producir”, refirió en referencia a las exportaciones y la demanda del producto en el mundo.

La firma realiza envíos al continente americano y europeo, a países como Alemania, España, Francia, Polonia, además de los mercados de África y Asia, adonde se destina el 80% de la producción.

Incursión en el maíz
Comentó que desde este año están trabajando con la producción de almidón de maíz en una de las plantas de almidón de mandioca. Por de pronto, la presentación al mercado es en formato de uno, cinco y 25 kilos.

“Nosotros aparte del almidón de mandioca también ofrecemos un almidón árido, que es un almidón modificado alimenticio para la producción de chipa, que tiene la virtud de tener más poder de expansión en la aplicación”, puntualizó.

Adicionalmente, cuentan con nuevos productos que llaman almidón chipero Premium y el almidón chipero tradicional, las mismas se orientan, como su nombre lo indica, a la producción de chipas. Además, poseen mezclas para la provisión de mbeju y pan de queso.

Como plan para el desarrollo, estarán lanzando nuevas mezclas de diferentes productos que darán a conocer durante los primeros meses.

Vale resaltar que Codipsa es la única empresa almidonera en Paraguay que cuenta con la certificación ISO 22000 que respalda sus buenas prácticas de manufactura.

La Costanera sumará un nuevo símbolo: un monumento de casi 11 metros a Nuestra Señora de la Asunción

(Por BR) Asunción sumará en los próximos días un nuevo símbolo urbano y religioso. La capital contará con un monumento de gran escala dedicado a Nuestra Señora de la Asunción, patrona y fundadora espiritual de la ciudad, que será emplazado en el paseo central de la Costanera, detrás del Palacio de Gobierno. La obra demandó más de un año de trabajo, tendrá cerca de 11 metros de altura y será inaugurada, si el cronograma oficial se mantiene, entre el 14 y el 15 de agosto, coincidiendo con las celebraciones por el aniversario de la capital.

Proyección económica: dólar cerraría 2026 en G. 6.300, con inflación de 3,5% y crecimiento de 4,2%

Los agentes económicos redujeron nuevamente sus expectativas para el tipo de cambio, mientras mantuvieron sin cambios las proyecciones de inflación, crecimiento económico y tasa de política monetaria. Para el cierre de 2026, estiman que el dólar se ubicará en G. 6.300 y que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá un 4,2%, según la Encuesta de Expectativas de Variables Económicas (EVE) correspondiente a julio de 2026, elaborada por el Banco Central del Paraguay (BCP). 

Le dijeron que nadie imprimiría de madrugada: la idea que convirtió a Printos en la imprenta 24 horas que emplea a 45 personas

(Por NL) Todo comenzó hace unos 15 años con una computadora que tenía en su casa, una impresora de escritorio y un pequeño local de apenas dos por tres metros. A partir de esos recursos, nació lo que finalmente se convertiría en una de las imprentas más reconocidas de Asunción. Sin embargo, el crecimiento de Printos no se explica solo por la inversión en equipos o la ampliación de servicios, que al inicio eran muy limitados, sino también por una decisión que tomó posteriormente su fundador, Luis Enrique Rene Melzer Resquin: mantener el negocio abierto las 24 horas cuando prácticamente nadie creía que pudiera funcionar.