La relación comercial entre Paraguay e Italia está entrando en una etapa más enfocada en negocios, inversiones y alianzas productivas. Lo que durante años estuvo sostenido en buena medida por los vínculos históricos y culturales entre ambos países comenzó a transformarse en una agenda empresarial con mayor peso estratégico.
Fernando Beconi, presidente de la Cámara de Comercio Ítalo-Paraguaya, señaló que una de las señales más claras de este cambio es el aumento sostenido de consultas legales y financieras vinculadas con la posible radicación de capital italiano en Paraguay.
El movimiento se da en un escenario en el que empresas europeas buscan diversificar sus cadenas de suministro y explorar nuevos destinos para instalar procesos productivos. En ese mapa, Paraguay empieza a ganar protagonismo.
Paraguay como puerta de entrada al Mercosur
Según Beconi, el empresario italiano no observa al país únicamente como un mercado de consumo. Uno de los principales atractivos es su potencial para funcionar como plataforma industrial desde la cual producir y luego acceder a otros mercados del Mercosur.
Herramientas como el régimen de Maquila, la estructura tributaria y la disponibilidad de energía competitiva forman parte de los factores que impulsan ese interés. También existe una búsqueda de socios locales.
El objetivo, explicó, es avanzar en alianzas o joint ventures entre empresas italianas y paraguayas, desarrollar producción conjunta y aprovechar el acceso a mercados como Brasil y Argentina.
De esta manera, Paraguay podría convertirse no solamente en destino de inversiones, sino también en un punto de producción y distribución regional.
Los sectores que despiertan mayor interés
La agroindustria de precisión, la manufactura liviana, la infraestructura y los proyectos vinculados a la provisión energética aparecen actualmente entre los sectores más observados por el capital italiano.
Beconi sostuvo que Paraguay también logró mejorar su posicionamiento gracias al grado de inversión, la estabilidad macroeconómica y las condiciones que permiten proyectar inversiones a largo plazo.
Estos factores adquieren especial importancia para compañías que buscan previsibilidad antes de trasladar capital o instalar nuevas operaciones productivas.
En paralelo, empieza a abrirse una oportunidad para que productos paraguayos ganen mayor espacio en Italia.
Entre los rubros con potencial mencionó la carne bovina premium con trazabilidad, productos agrícolas orgánicos como sésamo, chía y azúcar, así como derivados forestales sostenibles.
Más valor agregado para llegar a Europa
El mercado italiano, sin embargo, plantea exigencias elevadas. Beconi indicó que las empresas paraguayas que quieran profundizar su presencia en Europa deberán avanzar en sostenibilidad, trazabilidad y certificaciones internacionales.
Entre las principales barreras aparecen las regulaciones de la Unión Europea, los controles fitosanitarios y los costos logísticos derivados de la condición mediterránea de Paraguay.
El desafío no pasa solamente por producir más, sino por demostrar el origen, la calidad y el cumplimiento de estándares cada vez más exigentes. En este contexto, consideró necesario que el empresariado local incorpore criterios ambientales, sociales y de gobernanza, además de tecnologías que permitan mejorar la trazabilidad de los productos y obtener certificaciones reconocidas internacionalmente.
Italia también puede aportar tecnología
La relación bilateral tiene otra oportunidad que va más allá del intercambio tradicional de productos: la transferencia de tecnología y conocimiento.
Italia cuenta con una fuerte industria de maquinaria agroindustrial y con experiencia en modelos productivos basados en pequeñas y medianas empresas especializadas.
Para Beconi, generar alianzas estratégicas y acuerdos de transferencia tecnológica podría contribuir a que Paraguay avance desde un perfil principalmente exportador de materias primas hacia uno con mayor capacidad industrial y valor agregado.
La posibilidad de producir más localmente y con mayor tecnología aparece así como uno de los puntos centrales de una nueva etapa en la relación económica.
Misión empresarial busca nuevas conexiones
Como parte del acercamiento entre ambos mercados, la Cámara de Comercio Ítalo-Paraguaya prepara una misión empresarial hacia Umbría, región italiana destacada por su producción agroalimentaria, textil y manufacturera.
La misión estará orientada principalmente al sector de alimentos de alta calidad y contará con la participación de empresas paraguayas vinculadas a la importación.
El objetivo será establecer contactos directos con compañías italianas, generar oportunidades comerciales y facilitar operaciones que puedan tener llegada tanto al mercado paraguayo como al Mercosur.
El próximo salto
Beconi consideró que la entrada en vigor del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea podría convertirse en uno de los factores capaces de acelerar todavía más el intercambio entre Paraguay e Italia.
A nivel sectorial, identificó al hidrógeno verde, los biocombustibles y la agroindustria sostenible como actividades con capacidad para convertirse en protagonistas de una nueva etapa.
La oportunidad para Paraguay está en transformar el interés empresarial en inversiones, asociaciones productivas, transferencia tecnológica y mayor industrialización.
El capital italiano ya está mirando al país. El siguiente desafío será lograr que esa mirada se traduzca en proyectos concretos.