Aunque Paraguay todavía se encuentra en una etapa inicial respecto a las tendencias más avanzadas de diseño pet friendly, desarrolladores y constructores ya observan una creciente demanda por edificios y complejos que permitan la convivencia con mascotas y ofrezcan espacios adecuados para ellas.
Según explicó Ignacio Cid, director técnico de Obras de OGA Grupo, la evolución del mercado inmobiliario está estrechamente relacionada con los cambios en la forma de habitar los espacios.
“Las viviendas, por el elevado costo de construcción, tienden a ser cada vez más pequeñas para que puedan llegar a más personas. Esto ha llevado a que las zonas comunes y las amenidades de los edificios sean cada vez más completas”, señaló.
En ese contexto, las mascotas comenzaron a ocupar un lugar relevante dentro de las decisiones de compra. “A nivel internacional están ganando presencia en nuestras familias y esto implica que sean tenidas en cuenta en nuestra vida diaria. Hoy en día se buscan edificios que sean pet friendly”, agregó.
Para Cid, el principal requisito que hoy plantean los compradores no pasa necesariamente por contar con instalaciones exclusivas para animales, sino por garantizar que las mascotas sean aceptadas dentro de los desarrollos.
“Que se permitan animales de compañía dentro del edificio empieza a ser una exigencia normal. Creo que es lo básico que estamos viendo, no solo en el sector inmobiliario, sino también en el comercial y de servicios”, afirmó.
Cuando existen adaptaciones específicas, estas suelen estar orientadas principalmente a los perros, mediante áreas verdes o sectores destinados a su esparcimiento. Sin embargo, considera que la mayoría de las mascotas no requiere espacios propios complejos.
“La gran mayoría de animales de compañía solo necesitan ser tolerados. Gatos, aves y otras mascotas no necesariamente requieren áreas exclusivas”, explicó.
La creciente humanización de las mascotas también impacta en la valoración de una propiedad. Si bien contar con amenities específicos para animales todavía no representa un diferencial determinante en Paraguay, sí influye la posibilidad de convivir con ellos sin restricciones.
“Las mascotas han pasado a ser un miembro más de la familia y por ende son elementos importantes de decisión a la hora de escoger residencia. Hoy en día casi todos los edificios son pet friendly”, sostuvo.
No obstante, el especialista considera que la existencia de parques caninos u otras instalaciones exclusivas aún no tiene un peso decisivo en la compra de una vivienda, especialmente en un contexto donde cada metro cuadrado adquiere mayor valor económico.
Entre las tendencias que comienzan a llegar al país, Cid destaca la incorporación de espacios de esparcimiento para mascotas y una mayor conciencia sobre la responsabilidad de sus propietarios.
“En Europa la tendencia es que cada persona sea responsable de su mascota. En las grandes ciudades existen espacios específicos para ellas y cada propietario se encarga de recoger sus necesidades. Hoy estamos mirando hacia esas tendencias, especialmente en zonas con mayor disponibilidad de espacio”, comentó.
Este modelo empieza a replicarse principalmente en barrios cerrados, desarrollos suburbanos y proyectos ubicados en el extrarradio urbano, donde resulta más sencillo incorporar áreas verdes comunitarias.
Para arquitectos y desarrolladores, el principal reto consiste en integrar áreas destinadas a mascotas sin afectar la funcionalidad general del proyecto.
“Más que la funcionalidad, implica la creación de espacios para las diferentes mascotas. Espacios reservados para el esparcimiento donde las familias humano-mascota puedan disfrutar sin preocuparse por molestias propias o ajenas”, indicó.
Sin embargo, el crecimiento de las ciudades y el encarecimiento del suelo urbano limitan la posibilidad de destinar superficies exclusivas para este fin.
Aunque la aceptación de mascotas ya forma parte de la mayoría de los edificios nuevos, Cid considera que aún falta camino para que el diseño pet friendly se convierta en un estándar plenamente desarrollado dentro del mercado inmobiliario paraguayo.
“Los edificios ya son pet friendly en su mayoría, pero que estén adaptados o tengan espacios reservados para ellas será más difícil. Los espacios urbanos se comprimen cada vez más y los costos de construcción aumentan. Por eso, la tendencia apunta más a espacios verdes comunitarios, como ocurre en otras partes del mundo”, concluyó.
La convivencia entre personas y mascotas seguirá ganando protagonismo en los próximos años. Y aunque los desarrollos inmobiliarios locales todavía priorizan la aceptación antes que la infraestructura especializada, la tendencia demuestra que el diseño de las viviendas ya no puede ignorar a quienes, para muchas familias, también forman parte del hogar.