“La mayoría cree que el primer paso es invertir, pero en realidad es ordenar el hábito”, explicó Larissa Pérez, ejecutiva de Investor. Según la especialista, uno de los errores más comunes es pensar que se necesita un gran capital para empezar.
“No hace falta tener mucho dinero; lo más importante es la constancia y la disciplina. El monto puede ser chico, lo que importa es sostenerlo en el tiempo”, sostuvo. En ese sentido, el ahorro programado aparece como la puerta de entrada más accesible al mundo financiero.
Añadió que consiste en separar todos los meses un monto fijo apenas se perciben los ingresos, a través de un débito automático que evita la tentación de gastarlo. “Puede ser G. 100.000, G. 300.000 o lo que cada uno pueda. Es una forma de empezar sin darse cuenta y crear el hábito casi sin esfuerzo”, señaló Pérez.
La especialista remarcó que esta estrategia sirve para cualquier perfil, especialmente para quienes nunca lograron ahorrar de manera constante.
Una vez acumulado un pequeño capital, el siguiente paso natural son los fondos mutuos. En este instrumento, el dinero de varios inversores se agrupa y es administrado por un equipo profesional, permitiendo acceder a inversiones diversificadas con montos relativamente bajos.
“Es una excelente alternativa para quienes quieren invertir pero no ser expertos. Además, suelen ofrecer liquidez, lo que permite retirar el dinero cuando se necesita”, explicó la ejecutiva de Investor, destacando que este tipo de productos ayuda a dar el salto del ahorro a la inversión de manera gradual.
Para los perfiles más conservadores, el Certificado de Depósito de Ahorro (CDA) sigue siendo una opción atractiva. Este instrumento permite conocer de antemano la rentabilidad, elegir el plazo y mantener el capital inmovilizado sin sobresaltos. “El CDA es ideal para dinero que sabés que no vas a usar en el corto plazo. Brinda tranquilidad y previsibilidad, dos factores muy valorados por quienes priorizan la seguridad”, afirmó Pérez.
Quienes buscan ir un poco más allá pueden explorar el mercado bursátil paraguayo, a través de casas de bolsa que ofrecen acceso a bonos y otros instrumentos financieros. Se trata de un paso más avanzado, que requiere asesoramiento y una mirada de mediano a largo plazo. “No es para improvisar, pero bien acompañado puede ser una herramienta interesante para objetivos más ambiciosos”, advirtió.
De cara al nuevo año, una estrategia práctica podría combinar estas alternativas de forma escalonada: comenzar con ahorro programado, destinar una parte a fondos mutuos, colocar excedentes en CDA y, con asesoramiento, explorar el mercado bursátil.