Los dos secretos para hablar con elocuencia

(Por Josefina Bauer) Si te ponés a pensar en este año que pasó, en todos los eventos, las reuniones, las conversaciones que tuviste, ¿cuántas veces te sentiste realmente cautivado? Donde, sin darte cuenta, perdiste la noción del tiempo, atrapado por alguien que hablaba con una pasión y claridad tan genuinas que lo único que podías hacer era escuchar, escuchar y escuchar. Son esos momentos raros que se te quedan grabados, no tanto por lo que dijeron, sino por cómo te hicieron sentir.

¿Por qué esos momentos son tan raros? ¿Por qué parece tan difícil cautivar a quienes nos escuchan, haciéndoles sentir que no hay otro lugar donde quisieran estar más que ahí, frente a nosotros? Porque realmente no es fácil hablar con elocuencia y conectar con quienes nos están escuchando.

A veces creemos que, solo por el rol que ocupamos o por el conocimiento que poseemos, las personas están obligadas a prestar atención. Pero escuchar es una elección, y la diferencia entre ser oído y realmente conectar con los demás está en nuestra capacidad de despertar algo en ellos que les toque el corazón, que haga eco en su mente mucho después de haberse terminado las palabras.

Y para lograrlo, existen dos secretos fundamentales, bien guardados, tan simples como poderosos:

Prepará lo que vas a decir.

Prepárate para cómo vas a decirlo.

Puede sonar obvio, pero pocos lo practican. La mayoría simplemente se para frente a su audiencia (colaboradores, colegas, clientes, etc.), abre una presentación y empieza a hablar. Pero conectar verdaderamente requiere más que datos y diapositivas; se necesita intención, una historia que respire. El primer paso, es preparar lo que vas a decir, no se trata solo de armar una estructura o seguir un guión. Se trata de explorar y construir un mensaje que despierte algo en los demás. ¿Qué historia podés usar para dar vida a tu idea? ¿Cómo podés hacer que lo que compartís no solo sea útil, sino también disfrutable, cercano?

En este punto la empatía con la audiencia juega un rol fundamental. Preguntate: ¿Qué les hará seguir escuchándome? ¿Lo que estoy compartiendo tiene alguna emoción? ¿Da gusto escucharme? Al responder estas preguntas con sinceridad, con toda la humildad posible, porque podemos ajustar nuestro mensaje antes de que sea tarde.

En este proceso se usa papel y lápiz, la creatividad, la investigación, se prepara el discurso en un documento Word con el objetivo de conectar a través de las palabras.

El segundo paso es tan importante como el primero, pero generalmente pasa desapercibido. Prepararte en cómo lo vas a decir significa reconocer que más de la mitad del mensaje que transmitimos llega a través de nuestra comunicación no verbal: nuestra postura, nuestra mirada, nuestros gestos y un 30% se recibe a través de la voz y, aún así, cada tono, cada pausa, cada palabra bien colocada es fundamental. Hablar en público sin preparación es como querer tocar el alma sin afinar el instrumento. Es imposible llegar realmente a las personas si no practicamos cada parte de la entrega.

Algunas preguntas que podrían servir para empezar a analizarte: ¿Qué tan bien manejás tu voz? ¿Cuáles son tus muletillas? ¿Qué hacés con tus manos mientras hablás? ¿Sos consciente de cómo te movés cuando presentás? La autoobservación es el primer paso hacia la transformación. Filmarnos, hablar frente al espejo, grabar nuestra voz, son herramientas poderosas que nos permiten ver en qué podemos mejorar.

Recordá que la magia de hablar en público se construye en la práctica; es ahí donde una presentación cualquiera se convierte en una experiencia que deja huella.

No subestimes el poder que tenés al comunicar. Al final, conectar con los demás es un acto de generosidad. Se trata de darles algo valioso, algo que les inspire, que les mueva, que les dé una nueva perspectiva. Y para lograr eso, no basta solo con hablar: hay que tocar el corazón de quienes te escuchan.

 

RideFreebee + Volkswagen ID. Buzz: Miami reinventa el futuro del transporte urbano gratuito

(Por Taylor y Maqueda, colaboración Maurizio) Hay ciudades que resuelven el transporte. Y hay ciudades que lo reinventan con estilo Miami acaba de hacer lo segundo. "Las ciudades más inteligentes del futuro no serán las que tengan más autos. Serán las que necesiten menos." — Adaptación de "The Death and Life of Great American Cities", Jane Jacobs.

(Lectura ideal para compartir y guardar, 3 minutos)

Financiera Paraguayo Japonesa impulsa crédito para maquinaria con tasas desde 5,75% y proyecta crecer más del 50% en el agro

En un contexto de recuperación del sector productivo y con mejores condiciones climáticas que favorecen al campo, la Financiera Paraguayo Japonesa refuerza su apuesta al agro con nuevas condiciones de financiamiento orientadas principalmente a la adquisición de maquinaria. La entidad participa por tercer año consecutivo en Innovar 2026, consolidando su posicionamiento como actor clave en el financiamiento del agronegocio.

Claudia Centurión: “Este año destinamos US$ 560 millones a obras, con lógica de economía de guerra”

(Por TA) La ministra de Obras Públicas y Comunicaciones, Claudia Centurión, detalló la estrategia del Gobierno para enfrentar la deuda acumulada con el sector de la construcción, que al inicio de 2026 alcanzaba los US$ 220 millones. La titular del MOPC explicó que, tras algunos ajustes, el saldo actual se ubica en US$ 187,9 millones, cifra que el Ejecutivo busca reducir mediante mecanismos financieros innovadores sin comprometer el presupuesto vigente.