La fortuna de Thiel está valuada entre los US$ 27.000 y US$ 30.000 millones- y llegó a Paraguay luego de reunirse en Argentina, con el ministro de Economía, Luis Caputo, con quien conversó sobre temas de actualidad económica y geopolítica. Y a mediados de abril, en Buenos Aires, el cofundador de Paypal habría comprado una mansión por una millonaria suma para observar cómo se desarrolla la economía argentina.
El principal atractivo para Thiel en Paraguay es, sin duda, la energía hidroeléctrica de bajo costo, un recurso sostenible y altamente competitivo. El cofundador de Palantir Technologies y primer inversor externo de Facebook busca ubicaciones estratégicas para instalar centros de datos que alimentan la inteligencia artificial, y las represas de Itaipú Binacional y Yacyretá ofrecen electricidad abundante y competitiva, posicionando a Paraguay como un potencial polo tecnológico regional.
Además, el creciente interés por la agricultura tecnológica abre puertas a innovaciones como collares inteligentes para el ganado, lo que impulsaría la producción agropecuaria local. Actualmente, Paraguay ya cuenta con un elevado componente tecnológico tanto en la agricultura como en la ganadería y la genética.
Esta convergencia entre Peña y Thiel se ve facilitada por afinidades políticas y una visión de futuro compartida. La visita de Thiel no es un hecho aislado, sino parte de una gira sudamericana.
En Argentina, las conversaciones apuntan a modernizar la gestión de datos del Estado, un proyecto que, con los resguardos adecuados, podría optimizar servicios como tributación, migraciones e identidad. En paralelo, Palantir ya registró su marca en Chile y busca expandirse en Colombia y México, demostrando el dinamismo de esta alianza público-privada para el desarrollo digital de la región.
Paraguay también busca aprovechar esta coyuntura para posicionarse dentro de una Sudamérica que aspira a consolidarse como laboratorio de innovación, donde la colaboración entre corporaciones tecnológicas y estados soberanos impulse una gestión más eficiente, transparente y orientada al servicio de la ciudadanía.
Consultado sobre las actividades personales del empresario, el jefe de Gabinete, Javier Giménez, fue claro: “No hacemos juicio de valor hacia lo que un empresario haga en sus tiempos libres. Paraguay siempre va a recibir con los brazos abiertos si se trae crecimiento y genera mano de obra”. Giménez subrayó que lo relevante es el aporte concreto que estas inversiones pueden significar para el país, más allá de las opiniones personales de los inversores.