En el frente macroeconómico, la economía paraguaya continuó mostrando dinamismo. El Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) registró una expansión interanual del 0,9% a enero, que asciende al 1,2% al excluir sectores volátiles. Además, el crecimiento promedio de los últimos 12 meses se ubicó en 5,6%, superando el promedio histórico y reflejando una base económica sólida.
Este desempeño estuvo impulsado principalmente por el sector primario, con un crecimiento del 2,5%, y el sector servicios, que avanzó un 2,3%, consolidando su rol como motor de la actividad. Estos resultados compensan parcialmente las variaciones en otros sectores, en un contexto de normalización económica.
Uno de los aspectos más destacados del informe fue el control de la inflación, que a febrero se ubicó en 2,3% interanual, por debajo de la meta del Banco Central del Paraguay. Este escenario permitió una política monetaria más flexible, con dos reducciones consecutivas de la tasa de interés, que actualmente se sitúa en 5,5%, favoreciendo las condiciones de financiamiento y la actividad económica.
Asimismo, la apreciación del guaraní frente al dólar, que se ubicó en torno al 17,4% interanual, se alineó con una tendencia regional y contribuyó a contener presiones inflacionarias, fortaleciendo el poder adquisitivo interno. Este contexto también acompañó el crecimiento de las importaciones en dólares, que aumentaron un 3,8% en el acumulado a febrero.
En cuanto a los ingresos, el MEF señaló una moderada reducción del 5,1%, explicada en gran medida por factores externos como la apreciación cambiaria, que redujo la base imponible en guaraníes, y menores ingresos provenientes de las entidades binacionales. No obstante, la recaudación de impuestos internos mostró un desempeño positivo, con un crecimiento acumulado del 8,1%, reflejando el dinamismo de la economía local.
Por el lado del gasto, el Estado continuó priorizando sectores estratégicos. El gasto total creció un 11,1% a febrero, impulsado principalmente por el aumento en remuneraciones en áreas clave como educación, salud y seguridad, así como por el cumplimiento de compromisos financieros.
En línea con este enfoque, las prestaciones sociales registraron un crecimiento del 14%, destacándose el aumento en jubilaciones, pensiones y programas sociales. Sobresalió particularmente el impulso a la alimentación escolar, que mostró un incremento significativo, reforzando las políticas de protección social.
La inversión pública también se posicionó como uno de los pilares del inicio de año. A febrero, la ejecución alcanzó el 8,9% del presupuesto, superando el promedio histórico para este periodo. El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) lideró este proceso, concentrando más del 77% de la inversión ejecutada, lo que refuerza el impulso a la infraestructura y al desarrollo económico.
Finalmente, el informe destacó que, pese a la presión generada por menores ingresos, el país mantiene una trayectoria fiscal ordenada. El déficit de 0,5% del PIB y el resultado global anualizado cercano al -2% reflejan un manejo prudente de las finanzas públicas, en un contexto en el que se prioriza el crecimiento, la inversión y el bienestar social.
De esta manera, Paraguay inicia el 2026 con un escenario marcado por una inflación interanual de 2,3%, un crecimiento económico promedio de 5,6% en los últimos 12 meses y un déficit fiscal de 0,5% del PIB, en un contexto de continuidad del gasto público y la inversión estatal.