Dos claros ejemplos son Jorge Leoz, dueño de la tradicional marca Amandau, y Carlos Rivas, fundador de Café Mayo. Ambos tienen trayectorias de larga data en sus rubros y coinciden en un punto central: la familia es el pilar que sostiene cualquier emprendimiento duradero.
Para Leoz, liderar una empresa importante mientras se cumplen roles dentro del hogar no es tarea sencilla. “En Paraguay la mayoría de las empresas son familiares, y eso es muy positivo, pero también tiene su complejidad”, explicó.
Por eso, en Amandau tomaron una decisión clave hace años: trabajar en un protocolo familiar con asesores externos. “Cuando hay reglas claras y los roles están bien definidos, la convivencia fluye mejor, tanto en la empresa como en la familia”, añadió. Y advirtió: “Un problema familiar mal manejado puede impactar más que cualquier problema de mercado”.
Carlos Rivas, por su parte, es tajante al hablar del lugar que ocupa la familia. Reconoce que dirigir una empresa consume mucho tiempo, “pero no por eso la familia pasa a segundo lugar”. Para él, descuidar a los seres queridos es un grave error: “Si uno descuida a la familia, si no le da el lugar de primerísima importancia que tiene, es muy probable que la empresa no funcione como debiera”.
Sin embargo, Rivas matiza que en el ámbito familiar no se trata tanto de liderazgo, sino de “compartir, vivir y participar en todo momento”.
¿Y qué similitudes encuentran entre dirigir una empresa y una familia? Leoz respondió sin dudar que lo importante es el respeto. “Sin respeto no funciona nada. Puede haber diferencias, tanto en la empresa como en la casa, pero cuando se dialoga desde el respeto, los problemas se pueden superar”, señaló.
Reconoció que la empresa requiere más estructura y reglas claras, porque “equivocarse puede afectar a muchos, no solo a la familia”.
Finalmente, ambos coinciden en que el bienestar familiar se refleja directamente en los negocios. Leoz asegura que cuando la familia está bien, “uno trabaja con otra tranquilidad y toma mejores decisiones”. Y Rivas complementa: “Si la familia está bien, por supuesto que eso ayuda muchísimo a que la empresa también funcione bien”.