Tentazione, el emprendimiento de licores con sello italiano que cerraría el año con 300% de crecimiento

Los licores artesanales de la marca Tentazione surgieron en 2019, un año después de que su fundador, Paolo Maria Di Caterina, se mudara a Paraguay desde Nápoles, Italia. Así inició este emprendimiento que lo llevó a producir licores de alta gama con materias primas locales, teniendo en cuenta el know how adquirido, las recetas y los métodos italianos.

“Decidimos invertir en el rubro porque vimos que hay mucho por hacer e innovar, siempre apostando a productos de calidad e imagen internacional. El consumidor es cada vez más curioso y atento. La gente busca opciones novedosas, y eso es Tentazione”, manifestó.

Hasta el momento ofrecen tres productos, de los cuales dos son licores: limoncello y licor de mandarina, con un toque de menta. Ambos se pueden consumir como digestivo o como aperitivo si se mezclan con vino espumante o agua tónica. El tercero es una caipi hecha a base de limoncello, lista para tomar, que llaman caipicello. “Por ahora el más vendido es el licor de mandarina con menta, que es un invento de la marca”, apuntó.

Con respecto a la dinámica comercial, Di Caterina reveló que en 2021 tuvieron un crecimiento de aproximadamente 100% en volumen de ventas y la previsión para cerrar el 2022 es un incremento de 300% comparado con el 2021.

Y el panorama es prometedor, puesto que poseen propuestas para exportar, las más concretas son Italia, Portugal y Brasil. Asimismo, el objetivo es cerrar por lo menos dos nuevos mercados en el 2023 y estarán abiertos a más oportunidades de negocios.

“Para fin de año lanzaremos una nueva línea de limoncello súper premium con botellas hechas y pintadas a mano en Italia”, anunció.

Acerca de los principales desafíos de su rubro y qué satisfacción le dio trabajar en el proyecto, el emprendedor mencionó que siempre buscan que la gente conozca los productos, porque saben que una vez que prueban se enamoran de los mismos.

“Y la mayor satisfacción es ver la cara de nuestros clientes al probar los licores, y los tragos que preparamos en cada una de las degustaciones que hacemos en los principales puntos de ventas donde nos encontramos”, expuso.

La Costanera sumará un nuevo símbolo: un monumento de casi 11 metros a Nuestra Señora de la Asunción

(Por BR) Asunción sumará en los próximos días un nuevo símbolo urbano y religioso. La capital contará con un monumento de gran escala dedicado a Nuestra Señora de la Asunción, patrona y fundadora espiritual de la ciudad, que será emplazado en el paseo central de la Costanera, detrás del Palacio de Gobierno. La obra demandó más de un año de trabajo, tendrá cerca de 11 metros de altura y será inaugurada, si el cronograma oficial se mantiene, entre el 14 y el 15 de agosto, coincidiendo con las celebraciones por el aniversario de la capital.

Proyección económica: dólar cerraría 2026 en G. 6.300, con inflación de 3,5% y crecimiento de 4,2%

Los agentes económicos redujeron nuevamente sus expectativas para el tipo de cambio, mientras mantuvieron sin cambios las proyecciones de inflación, crecimiento económico y tasa de política monetaria. Para el cierre de 2026, estiman que el dólar se ubicará en G. 6.300 y que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá un 4,2%, según la Encuesta de Expectativas de Variables Económicas (EVE) correspondiente a julio de 2026, elaborada por el Banco Central del Paraguay (BCP). 

Le dijeron que nadie imprimiría de madrugada: la idea que convirtió a Printos en la imprenta 24 horas que emplea a 45 personas

(Por NL) Todo comenzó hace unos 15 años con una computadora que tenía en su casa, una impresora de escritorio y un pequeño local de apenas dos por tres metros. A partir de esos recursos, nació lo que finalmente se convertiría en una de las imprentas más reconocidas de Asunción. Sin embargo, el crecimiento de Printos no se explica solo por la inversión en equipos o la ampliación de servicios, que al inicio eran muy limitados, sino también por una decisión que tomó posteriormente su fundador, Luis Enrique Rene Melzer Resquin: mantener el negocio abierto las 24 horas cuando prácticamente nadie creía que pudiera funcionar.