CM: Casos de la vida real

(Por Mauri Moreno de Ojo de Pez) El poderoso mundo de la Internet, un mundo lleno de cosas muy aleatorias, memes de perritos y conexiones a larga distancia. Obviamente en el 2018 internet no podía dejar de usarse como una herramienta más para hacer publicidad, de ahí nacemos nosotros: Los community managers (CM).

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Normalmente la gente piensa que nuestro trabajo se basa en ver videos en YouTube, escribir con nuestros amigos en el messenger de Facebook o ver fotos de gatitos. Y no están equivocados, es exactamente eso (juro que con fines de investigación), acompañado de una gran cuota de responsabilidad, tanto con el cliente como con la agencia.

En el día a día, un CM puede llegar a escuchar frases que pueden no ser sus favoritas, como por ejemplo el típico chiste de “Vó te pasá viendo feibú todo el día nomá”.

A veces la situación puede ser un poco incómoda, pero por suerte años de meter la pata (?) me enseñaron los trucos necesarios para sobrevivir y obviamente quiero compartir estos secretos con ustedes. Aquí van algunas frases que resuenan en mi cabeza.

1. Necesito un cambio.

Solemos recibir esta frase tanto como las plantas reciben al sol para la fotosíntesis. Hablando en serio, hasta cierto punto es comprensible porque #EsElCliente, no tiene ningún secreto. Si hay cambios pues, es eso, hay cambios.

2. ¿Por qué mi post tiene tan pocos likes?

No podemos hacernos de los locos y decirle al cliente que su contenido no es justamente el más interesante porque nuestro trabajo es ese, que se vuelva interesante.

Pero, ¿Los likes son un parámetro para ver si un anuncio es relevante? No.

En el 2018 y luego de varios cambios en el algoritmo de Facebook –gracias Markie por hacérnosla fácil siempre– no podemos pretender medir la efectividad de un anuncio en base a la cantidad de likes y comentarios generados, en vista de que esos resultados son meramente sociales y no responden a los objetivos comerciales de una marca.

Incluso Facebook ha decidido eliminar una gran cantidad de resultados, en vista de que los considera obsoletos e irrelevantes. Markie, gracias una vez más. Así que, Señor Don Cliente, por favor no sea iluso.

3. Posteá todos los días.

En serio, es el momento de dejar pensar que si decimos que no, no es porque queramos menos trabajo (porque eso hacen).

Don Markie Zuckerberg hizo de las suyas de nuevo y por más de que usemos toda nuestra energía para hacer un súper plan de siete posteos por semana, no es recomendable, al contrario, juega en contra porque el alcance es menor. En la mayoría de los rubros, lo ideal es mantener una frecuencia máxima de tres por semana y esforzarnos por crear contenido bueno y relevante. Y de Instagram ni hablar.

4. Quiero que mi flyer tenga más info. Pautá na.

A continuación, dejo una respuesta:

“Las imágenes con texto llegan a menos personas. La próxima vez, incluye el texto en la descripción de tu publicación y no en la imagen. Más información”.

De nada.

5. ¿Por qué no se contestan mis mensajes? *Preguntado un domingo a las 21:30*

Son cuestiones más que nada profesionales. Cada CM le dedica un porcentaje de su tiempo a cada una de sus marcas y hay que explicarlo bien. A menos que una marca tenga un CM full time: Fin de semana = No atención.

(A no ser que sea tu hijo mimado, porque casi todos los CM tenemos un favorito, aunque lo neguemos).

6. No me aparece la pauta.

Siempre voy a recordar esta anécdota que me contaron una vez. La encargada de una agencia insistía demasiado en que no le aparecían las pautas de una marca, hasta que la persona responsable de pautar le dijo educadamente que la segmentación era de 18 a 60 años. Ella respondió con un poker face milenario: “Ah bueno” *Se retira en silencio*.

Resumiendo, la solución es súper fácil. Si el cliente no confía en las métricas de tus reportes, cada vez que te aparezca la pauta –o le aparezca a un conocido– hacé print para ponerlo al final del reporte o, en caso de que el cliente lo pida, enviárselo en cualquier momento.

7. Será que podemos armar un posteo para hoy a las 18.00. *Eran las 17:30*

Cosas que suelen pasar. La verdad, es súper comprensible que unos días al año sucedan estas cosas, no somos prueberos, no podemos ver el futuro. Eso sí, hay que aprender a educar al cliente, porque la responsabilidad de éxito depende de ambas partes.

Para finalizar, es fundamental entender que se tiene que trabajar en conjunto y que las cosas grandes no se hacen en un día y –por más de que no sean tan grandes– los pedidos de último segundo no ayudan a posicionar la marca de la manera deseada. ¿Qué pasa si hacemos lo contrario? Bueno: “No le llegó el anuncio a las personas”, “Tuvo pocos likes”, “La gente no se prendió tanto”. Podríamos hacer otro listado de frases, pero todo se resume en un consejo, no solo para digital sino para la vida: Hacer las cosas con tiempo para hacerlas bien.

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